Reflexión sobre la Palabra de Dios


Foto: https://i.pinimg.com
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En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz: “¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!” Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas: “Dádnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas.” Pero las sensatas contestaron: “Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis.” Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: “Señor, señor, ábrenos.” Pero él respondió: “Os lo aseguro: no os conozco.” Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora.» Palabra del Señor.

 

Reflexión

 

Hay un viejo refrán que dice “La esperanza es lo último que se pierde”, y realmente es cierto. Parece que el ser humano está capacitado para vivir en esperanza. Toda nuestra vida es una espera, cada quien espera lo que su corazón aguarda con ilusión. Los jóvenes esperan el amor de su vida, luego de encontrarlo espera casarse con él,  después de casarse esperan vivir juntos toda la vida, así, esperan tener hijos, esperan criarlos, esperan que crezcan y que cumplan sus metas. No hay la menor duda,  todos esperamos algo, es por eso que es tan terrible la desesperanza, porque quien no espera es porque su vida ha perdido el sentido. Hay que estar atentos al síntoma de la desesperanza porque si brota hay exorcizarla del corazón.

 

Hoy el evangelio nos invita a esperar, esta esperanza es quizás la menos pensada pero sin duda la más elemental y primigenia, es la esperanza a Dios. En este mundo vivimos sumergidos en un sinnúmero de esperanzas ambiciosas, todas en su mayoría  son terrenas, efímeras, es decir se acaban, se deterioran y algunas con el paso de los años se llenan de comején. Esta dinámica de esperanza terrena nos hace tener una visión de gallina, es decir, con mirada al piso, a lo de abajo, lo terreno, lo efímero, y vamos perdiendo la mirada de águila, que es la visión del cielo, de lo infinito, de lo que no tiene fin. Esperar en Dios es poner la esperanza en lo que nunca se agota, en lo que verdaderamente es  importante.

 

Cuando ponemos nuestra esperanza en las cosas del mundo nos defraudamos, porque el ser humano tiene un corazón con una hondura capaz de contener el infinito que es Dios mismo, y siempre estará buscando llenar en plenitud esa hondura infinita que nunca podrá lograr llenarla del todo con las cosas de aquí abajo, con lo terreno, porque todo lo de aquí se agota y nuestro corazón tiene ganas de infinito, que es lo que nunca se acaba. Por eso como no podemos saciarnos con lo de aquí, nos desilusionamos y perdemos muchas veces la esperanza. Así pues, quien espera en Dios nunca queda defraudado.

 

Cuando ponemos nuestras esperanzas sólo en las cosas de este mundo, andamos distraídos como las vírgenes necias, que esperando al esposo les tocó irse en búsqueda de más aceite porque no acataron llenar sus lámparas para aguardar en aquella dulce espera. Las cosas de este mundo nos distraen porque le roban la atención a lo que verdaderamente importa, que es esperar en Dios. Las que llevaban las lámparas repletas de aceite, no andaban distraídas, sabían esperar, por eso lograron entrar a la fiesta con el esposo.

 

No nos distraigamos poniendo nuestra esperanza en las cosas de este mundo, no nos dejemos defraudar queriendo llenar nuestros corazones de cosas que no valen la pena, no tengamos corazón de gallina con la mirada puesta sólo en las cosas de abajo, más bien, trascendamos con nuestros deseos de infinito la esperanza que cada uno llevamos en nuestro corazón. Tengamos más bien mirada de águila, con los ojos puestos hacia el cielo infinito que espiritualmente hablando es Dios mismo.

 

Esperemos en Dios, pongamos en Él nuestra esperanza, que ésta sea la cura para el mal de la tristeza, desilusión, desamor y depresión de este mundo tan afligido, porque con Él nunca quedaremos defraudados. Seamos entonces como las vírgenes sensatas, que supieron esperar y pudieron entrar al banquete. P. Harold Cuervo. Fuente: http://ocdcolombia.org 

 

Retiro Nacional OCDs

Domingo 05 de noviembre de 2017

Sábado 04 de noviembre de 2017

Gran jornada de oración OCDs


Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones...

Foto: https://www.lds.org
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Invitación:

 

“El misionero es el hombre de las Bienaventuranzas". Jesús instruye a los doce antes de mandarlos a evangelizar, indicándoles los caminos de la misión: pobreza, mansedumbre, aceptación de los sufrimientos y persecuciones, deseo de justicia y de paz, caridad; es decir, les indica precisamente las Bienaventuranzas, practicadas en la vida apostólica (cf Mt 5,1-12). Viviendo las Bienaventuranzas experimenta y demuestra concretamente que el Reino de Dios ya ha venido y que Él lo ha acogido. La característica de toda vida misionera auténtica es la alegría interior, que viene de la fe. En un mundo angustiado por tantos problemas, que tiende al pesimismo, el anunciador de la Buena Nueva ha de ser un hombre que ha encontrado en Cristo la verdadera esperanza” (San Juan Pablo II Encíclica Redemptoris Missio, 1990, n. 91). Todo ello, nos pone en sintonía con la invitación del Papa Francisco en la Evangelii Gaudium: “Salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio” (No. 20).

 

En nuestra Santa Carmelita Teresita del Niño Jesús encontramos lo que es realmente una vocación misionera. Identificada con Cristo, vive el amor apasionado de su causa y el celo apostólico de salvar almas, haciendo de lo ordinario algo extraordinario porque Dios se hace presente para ella en su actuar. El Carmelita Seglar también “vive la dimensión profética de la vida cristiana y de la espiritualidad carmelitana promoviendo la ley de Dios de amor y de verdad en el mundo y especialmente haciéndose voz de aquellos que no pueden por sí mismos expresar este amor y esta verdad” (Cons. OCDs 5) y junto con Teresita dispone su corazón para decir junto a ella: “Voy a pasar mi cielo haciendo el bien en la tierra”. Por eso, “siempre disponibles al encuentro con el Señor, dejándonos tomar y conducir por Él y gozando de Su presencia buscada y experimentada en la realidad de la vida, en lo cotidiano”, unamos nuestra oración durante este mes de Octubre por el retiro Nacional OCDS “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo, pero muy especialmente por cada uno de nosotros para que nuestro corazón arda de celo en la presencia del Señor y así nazcan y crezcan las obras como parte de nuestra misión apostólica, porque como dirá Santa Teresa de Jesús: “Obras quiere el Señor”. Para ello, tendremos citas bíblicas, textos de nuestra legislación y pensamientos de Santa Teresita del Niño Jesús, patrona de las misiones, para orar y reflexionar durante esta semana. ¡Acompáñanos!. OCDs - Comité de Comunicaciones.

 

Instrucciones para la oración:

Teniendo en cuenta que son cuatro semanas de Octubre, estructuramos la jornada de oración para tres días por cada semana. En total son doce días, cada uno con:

 

  • Cita bíblica
  • Texto de nuestra legislación
  • Pensamiento de Santa Teresita para orar y reflexionar

1a. semana de octubre:

 

Cita Bíblica: “El Señor llamó a Samuel y él respondió: «Aquí estoy… Habla, porque tu servidor escucha». (1 Sam 3,4).

 

Texto de nuestra legislación: “La participación de los Seglares Carmelitas en cualquier actividad apostólica que se oriente hacia la promoción del bien común, debe estar claramente iluminada por la luz del Evangelio, la mente de la Iglesia y la espiritualidad propia de nuestra Orden, y animada con ese amor hacia Dios y que les impulsa a participar en la obra transformadora del mundo” (Cons. OCDs 27)

Pensamiento de Santa Teresita: “El celo de una carmelita debe abarcar el mundo» (Manuscritos, cap. X); es tan grande su corazón que quisiera abarcar también todos los tiempos —«Quisiera ser misionera, no sólo durante algunos años, sino haberlo sido desde la creación del mundo y seguir siéndolo hasta la consumación de los siglos” (Ms. B 3rº Santa Teresita del Niño Jesús).

 

Oremos: por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

 

Cita Bíblica: “Yo oí la voz del Señor que decía: “¿A quién enviaré y quién irá por nosotros?”. Yo respondí: “¡Aquí estoy: envíame!”. (Is 6,8)

 

Texto de nuestra legislación: “El carmelita descalzo seglar, “en su compromiso apostólico llevará la riqueza de su espiritualidad con los matices que confiere a todos los campos de la evangelización: misiones, parroquias, casas de oración, Institutos de espiritualidad, grupos de oración, pastoral de la espiritualidad. Con su aportación peculiar como laicos carmelitas podrán ofrecer al Carmelo Teresiano impulsos renovados para encontrar válidas indicaciones para nuevos dinamismos apostólicos con una fidelidad creativa a su misión en la Iglesia” (Cons OCDs 28).

 

Pensamiento de Santa Teresita: “¡Qué violento deseo siento de ser misionera! ¿Qué sucedería si lo reavivase aún más con la visión directa de ese apostolado? Me haré Carmelita... para sufrir más y con esto salvar más almas” (Consejos y recuerdos, Santa Teresita del Niño Jesús.

 

Oremos: oremos por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

 

Cita Bíblica: “Antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía; antes de que tú nacieras, yo te consagré, y te destiné a ser profeta de las naciones”. (Jer 1,5)

 

Texto de nuestra legislación: “El Carmelita Seglar “está llamado a vivir y testimoniar el carisma del Carmelo Teresiano en la Iglesia particular, porción del Pueblo de Dios en la cual se hace presente y actúa la Iglesia de Cristo.  Cada uno procure ser un testigo vivo de la presencia de Dios y se responsabilice de la necesidad de ayudar a la Iglesia dentro de la pastoral de conjunto en su misión evangelizadora bajo la dirección del obispo” (Cons. OCDs 27).

 

Pensamiento de Santa Teresita: “El más pequeño movimiento de puro amor es más útil a la Iglesia que todas las demás obras juntas” (carta al P. Roulland, Santa Teresita del Niño Jesús).

 

Oremos: por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

2a. semana de octubre

 

Cita Bíblica: “Síganme y los haré pescadores de hombres”. (Mt 4,19)

 

Texto de nuestra legislación: “Cristo es el centro de la vida y de la experiencia cristiana. Los miembros de la Orden Seglar están llamados a vivir las exigencias de su seguimiento en comunión con él, aceptando sus enseñanzas y entregándose a su persona. Seguir a Jesús es participar en su misión salvífica de proclamar la Buena Noticia y de instaurar el Reino de Dios”. (Cons. OCDs 10)

 

Pensamiento de Santa Teresita: “Yo podía decirle, igual que los apóstoles: «Señor, me he pasado la noche bregando, y no he cogido nada». Y más misericordioso todavía conmigo que con los apóstoles, Jesús mismo cogió la red, la echó y la sacó repleta de peces… Hizo de mí un pescador de almas, y sentí un gran deseo de trabajar por la conversión de los pecadores, deseo que no había sentido antes con tanta intensidad… Sentí, en una palabra, que entraba en mi corazón la caridad, sentí la necesidad de olvidarme de mí misma para dar gusto a los demás, ¡y desde entonces fui feliz…!” (Santa Teresita del Niño Jesús)

 

Oremos: por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

 

Cita Bíblica: "Ustedes no me eligieron a mí; he sido yo quien los eligió a ustedes y los preparé para que vayan y den fruto, y ese fruto permanezca. Así es como el Padre les concederá todo lo que le pidan en mi Nombre." (Jn 15,16)

 

Texto de nuestra legislación: “La promesa de la pobreza expresa el deseo de vivir según los valores del evangelio. En la pobreza evangélica se encuentra la riqueza de la generosidad, de la negación de sí mismo, de la libertad interior y el depender de Aquel que “aunque era rico, se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza” (2 Cor 8,9) y que “se anonadó a sí mismo” (Flp 2,7) para ponerse al servicio de sus hermanos y hermanas. La promesa de la pobreza busca el uso evangélico de los bienes de este mundo y de los talentos personales y el ejercicio de las propias responsabilidades en la sociedad, en la familia y en el trabajo colocándose con confianza en las manos de Dios. Implica también un compromiso en favor de la justicia en el mundo para que éste responda al proyecto de Dios. La pobreza evangélica es igualmente un ejercicio de esperanza que reconoce las limitaciones personales y se abandona con confianza a la bondad y fidelidad de Dios”. (Cons. OCDs 14)

 

Pensamiento de Santa Teresita: “La caridad me dio la clave de mi vocación. Comprendí que, si la Iglesia tenía un cuerpo compuesto de diferentes miembros, no podía faltarle el más necesario, el más noble de todos los órganos; comprendí que tenía un corazón, y que este corazón estaba abrasado de amor; comprendí que el amor únicamente es el que imprime movimiento a todos los miembros, que, si el amor llegase a apagarse, ya no anunciarían los apóstoles el Evangelio, y rehusarían los mártires el derramar su sangre. Comprendí que el amor encierra todas las vocaciones, que el amor lo es todo, que abarca todos los tiempos y lugares porque es eterno. Y exclamé en un transporte de alegría delirante: ¡Oh Jesús, ¡Amor mío, al fin he hallado mi vocación! ¡Mi vocación es el amor! Sí, hallé el lugar que me correspondía en el seno de la Iglesia, lugar, ¡oh Dios mío!, que me habéis señalado Vos mismo; en el corazón de mi madre la Iglesia seré yo el amor... Así lo seré todo, así se realizarán mis anhelos” (Manuscritos, cap. XI).

 

Oremos: por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

 

Cita Bíblica: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”. (Mt 5,7)

 

Texto de nuestra legislación: “En las Bienaventuranzas se encuentra un plan de vida y un modo de entrar en relación con el mundo, con los vecinos y compañeros de trabajo, con familiares y amigos. Al prometer vivir las Bienaventuranzas en la vida cotidiana, tratan de dar testimonio de vida evangélica como miembros de la Iglesia y de la Orden y, por este testimonio, invitan al mundo a seguir a Cristo: “Camino, Verdad y Vida” (Jn 14,6)” (Cons. OCDs 16)

 

Pensamiento de Santa Teresita: “…este Dios de bondad y de misericordia recompensará magníficamente, no sólo las brillantes acciones realizadas en su honor, sino hasta los simples deseos de servirle y de amarle. Y es que Él lo ve todo, su ojo penetra el fondo de los corazones, los más recónditos pensamientos no le están ocultos, y, como dice el profeta Isaías: «El Señor no juzgará de vista, no condenará de oídas, sino que juzgará a los pobres con justicia. Se declarará el justo vengador de los humildes, que son oprimidos en la tierra. El mismo Dios vendrá y los salvará”. (Santa Teresita del Niño Jesús)

 

Oremos: por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

3a. semana de octubre

 

Cita Bíblica: "El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra". (Lc 1,35)

 

Texto de nuestra legislación: “A Los fieles laicos, precisamente por ser miembros de la Iglesia, tienen la vocación y misión de ser anunciadores del evangelio: son habilitados y comprometidos en esta tarea por los sacramentos de la iniciación cristiana y por los dones del Espíritu Santo. La espiritualidad del Carmelo despierta en el Seglar el deseo de un compromiso apostólico mayor, al darse cuenta de todo lo que implica su llamada a la Orden. Consciente de la necesidad que tiene el mundo del testimonio de la presencia de Dios responde a la invitación que la Iglesia dirige a todas las asociaciones de fieles seguidores de Cristo comprometiéndolos con la sociedad humana a través de una participación activa en las metas apostólicas de su misión en el marco del propio carisma. Como fruto de esta participación en la evangelización el Seglar comparte un gusto renovado por la oración, la contemplación, la vida litúrgica y sacramental”. (Cons. OCDs 25)

 

Pensamiento de Santa Teresita: “Quiero que Jesús se apodere de mis facultades de tal manera que mis acciones humanas y personales se transformen y divinicen, bajo la inspiración y dirección del Espíritu de Amor”. (Santa Teresita del Niño Jesús)

 

Oremos: por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

 

Cita Bíblica: "Nadie enciende una lámpara para esconderla o taparla con un cajón, sino que la pone en un candelero para que los que entren vean la claridad." (Lc 11,33)

 

Texto de nuestra legislación: “La vocación de la Orden Seglar es verdaderamente eclesial. La oración y el apostolado, cuando son verdaderos, son inseparables. La observación de Santa Teresa de que el propósito de la oración es “el nacimiento de obras buenas” recuerda a la Orden Seglar que las gracias que se han recibido siempre deben tener un efecto en quien las recibe. Individualmente o como comunidad y, sobre todo como miembros de la Iglesia la actividad apostólica es fruto de la oración. Donde fuera posible y en colaboración con los superiores religiosos y con la debida autorización de los encargados, las comunidades participan en el apostolado de la Orden”. (Cons. OCDs 26)

 

Pensamiento de Santa Teresita: “Madre querida, meditando estas palabras de Jesús, comprendí lo imperfecto que era mi amor a mis hermanas y vi que no las amaba como las ama Dios. Sí, ahora comprendo que la caridad perfecta consiste en soportar los defectos de los demás, en no extrañarse de sus debilidades, en edificarse de los más pequeños actos de virtud que les veamos practicar. Pero, sobre todo, comprendí que la caridad no debe quedarse encerrada en el fondo del corazón: Nadie, dijo Jesús, enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de la casa. Yo pienso que esa lámpara representa a la caridad, que debe alumbrar y alegrar, no solo a los que me son más queridos, sino a todos los que están en la casa, sin exceptuar a nadie”. (Santa Teresita del Niño Jesús)

 

Oremos: por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

Cita Bíblica: "Id también vosotros a mi viña". (Mt 20,4)

 

Texto de nuestra legislación: “En su compromiso apostólico llevará la riqueza de su espiritualidad con los matices que confiere a todos los campos de la evangelización: misiones, parroquias, casas de oración, Institutos de espiritualidad, grupos de oración, pastoral de la espiritualidad. Con su aportación peculiar como laicos carmelitas podrán ofrecer al Carmelo Teresiano impulsos renovados para encontrar válidas indicaciones para nuevos dinamismos apostólicos con una fidelidad creativa a su misión en la Iglesia. Las diferentes actividades apostólicas de la Orden Seglar serán precisadas y evaluadas en los Estatutos particulares para los diversos ambientes geográficos”. (Cons. OCDs 28)

 

Pensamiento de Santa Teresita: "La santidad consiste en la disposición del corazón". (Santa Teresita del Niño Jesús)

 

Oremos: por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

4a. semana de octubre

 

Cita Bíblica: "Dijo María: «Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí tal como has dicho”. (Lc 1,38)

 

Texto de nuestra legislación: “María es también ideal e inspiración para el Seglar. Ella, vive la cercanía a las necesidades de los hermanos, preocupándose de ellas (Lc 1,39-45; Jn 2,1-12; Hch 1,14). Ella "la imagen más perfecta de la libertad y de la liberación de la humanidad y del cosmos"29, ayuda a comprender el sentido de la misión. Ella, Madre y Hermana, que precede en la peregrinación de la fe y en el seguimiento del Señor Jesús, acompaña, para que la imiten en su vida escondida en Cristo y comprometida al servicio de los demás.” (Cons. OCDs 30)

 

Pensamiento de Santa Teresita: “Tú me haces comprender, ¡oh Reina de los santos!, que no me es imposible caminar tras tus huellas. Nos hiciste visible el estrecho camino que va al cielo con la constante práctica de virtudes humildes. Imitándote a ti, permanecer pequeña es mi deseo, veo cuán vanas son las riquezas terrenas. Al verte ir presurosa a tu prima Isabel, de ti aprendo, María, a practicar la caridad ardiente”. (Tomado del poema “Porque te amo, María”, de Santa Teresita del Niño Jesús)

 

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Cita Bíblica: "Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado." (Jn 15,12)

 

 

Texto de nuestra legislación: “Los Seglares Carmelitas, buscando sinceramente el espíritu de pobreza evangélica, confiarán y se abandonarán en Dios; compartiendo lo suyo con el prójimo; comenzando por su entorno familiar y sin olvidarse de los más necesitados, imitando a Jesús que “de rico se hizo pobre por nuestro amor”.” (Estatutos OCDs 12)

 

Pensamiento de Santa Teresita: “Este año, Madre querida, Dios me ha concedido la gracia de comprender lo que es la caridad. Es cierto que también antes la comprendía, pero de manera imperfecta. No había profundizado en estas palabras de Jesús: «El segundo mandamiento es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo». Yo me dedicaba sobre todo a amar a Dios. Y amándolo, comprendí que mi amor no podía expresarse tan sólo en palabras, porque: «No todo el que me dice Señor, Señor entrará en el reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de Dios». Y esta voluntad, Jesús la dio a conocer muchas veces, debería decir que casi en cada página de su Evangelio. Pero en la última cena, cuando sabía que el corazón de sus discípulos ardía con un amor más vivo hacia él, que acababa de entregarse a ellos en el inefable misterio de la Eucaristía, aquel dulce Salvador quiso darles un mandamiento nuevo. Y les dijo, con inefable ternura: os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros igual que yo os he amado. La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos, será que os amáis unos a otros. ¿Y cómo amó Jesús a sus discípulos, y por qué los amó? ¡No, no eran sus cualidades naturales las que podían atraerle…!”

 

Oremos: por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

 

Cita Bíblica: “Nosotros no podemos callar lo que hemos visto y oído”. (Hech 4,20)

 

Texto de nuestra legislación: “El Carmelita Seglar está obligado a dar testimonio de su espiritualidad carmelitana y de servicio para con el prójimo, conforme con su propia vocación. El don de Dios no es solamente personal, sino que está dado para toda la Iglesia. Por ello, el Seglar Carmelita y cada Comunidad local, han de estar dispuestos para secundar las iniciativas de apostolado de la Iglesia parroquial y diocesana, especialmente las que van en consonancia con el espíritu de la Orden: ejercicios espirituales, grupos de oración, charlas de espiritualidad carmelitana; incremento de vida litúrgica, círculos bíblicos, etcétera, aprovechando para ello todos los medios de comunicación en las obras de apostolado.” (Estatutos OCDs 24)

 

Pensamiento de Santa Teresita: “Tengo vocación de apóstol... Quisiera recorrer la tierra, predicar tu nombre y plantar tu cruz gloriosa en suelo infiel. Pero Amado mío, una sola misión no sería suficiente para mí. Quisiera anunciar el Evangelio al mismo tiempo en las cinco partes del mundo, y hasta en las islas más remotas... Quisiera se misionero no sólo durante algunos años, sino haberlo sido desde la creación del mundo y seguirlo siendo hasta la consumación de los siglos...” (Santa Teresita del Niño Jesús)

 

Oremos: por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

Reflexión sobre la palabra de Dios

Foto: http://credo.pro
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En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: “Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?” Jesús le contesta: “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: “Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo.” El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: “Págame lo que me debes.” El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo: “Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré.” Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: “¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?” Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.” Palabra del Señor.

 

Reflexión: el único camino para frenar toda violencia y todo afán de venganza es el perdón sin límites.

 

Después de vivir momentos tan intensos con la visita del Papa Francisco a nuestro país, la liturgia de este domingo viene a reforzar los mensajes que Él nos dejó: la reconciliación, el perdón, la compasión. El libro del Eclesiástico nos invita a perdonar las ofensas de los otros y nos recuerda que si perdonamos se nos perdonarán los nuestros cuando lo pidamos (Eclo 27,33). Nos interpela por medio de la pregunta: “¿Cómo puede un hombre guardar rencor a otro y pedir la salud al Señor?”. No hay duda que el camino para avanzar en la reconciliación es el perdón, entendido como un don de Dios. Por nosotros mismos no somos capaces de perdonar, el perdón es una gracia de Dios.

 

Al hablar sobre el perdón, Teresa de Jesús nos dice que una de las principales experiencias en la vida espiritual es cuando la persona siente que le son perdonadas todas sus culpas (6M 4,3). La experiencia del perdón y el recuerdo de la vida terrena de Jesús –la meditación en la Sacratísima Humanidad de Cristo– se constituyen en la matriz donde nace la fe en Jesús en cuanto Resucitado[1]. Por eso, el seguidor de Cristo se identifica con personajes del Evangelio a quienes Jesús perdonó, como San Pedro y la Magdalena[2], porque “el dolor de los pecados crece más mientras más se recibe de nuestro Dios”[3]. Cristo se muestra como el único que perdona los pecados para afianzar nuestra fe en la resurrección.

 

Esta fe en la resurrección es lo que nos lleva a vivir para el Señor como nos lo recuerda San Pablo: “Ninguno de nosotros vive para sí mismo y ninguno muere para sí mismo. Si vivimos, vivimos para el Señor; si morimos, morimos para el Señor; en la vida y en la muerte somos del Señor. Para esto murió y resucitó Cristo: para ser Señor de vivos y muertos” (Rom 14,7-9). Su perdón nos enseña a vivir y vivir sólo para Él.

En el Evangelio, Jesús nos insiste en el perdón. Ante la pregunta de Pedro, “Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?”, Jesús le contesta: “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete”. La perseverancia en el perdón es el camino hacia la reconciliación. La liturgia de la palabra en este día se ha centrado en el perdón ilimitado según el ejemplo y el estilo de Dios, de acuerdo con como se ha revelado y realizado en Jesús.

 

El único camino para frenar toda violencia y todo afán de venganza es el perdón sin límites. Jesús nos invita a pasar de una visión cuantitativa (cuántas veces debo perdonar) a una visión cualitativa sobre el perdón. La parábola del siervo despiadado que debía una inmensa cantidad y es perdonado por el rey compasivo, pero no es capaz de perdonar la deuda de su amigo, nos lleva a reflexionar sobre nuestras obras concretas del perdón a los demás. Sigamos abriendo nuestro corazón al perdón para ser capaces de dar los siguientes pasos en la reconciliación con nuestros hermanos. Sólo perdonando se nos perdonarán nuestros pecados. Por: Fr. Jairo Gómez Díaz O.C.D. Fuente: http://ocdcolombia.org.

 

[1] Cf. E. Schillebeeckx, Jesús. La historia de un viviente, Madrid: Trotta, 2002, 362.


[2] Cf. 6 Moradas  7,4.

[3] 6 Moradas 7,1.

 

¡Bienvenido Francisco!

La OCDs te recibe con los brazos abiertos y amor en el corazón

 

En su mensaje Colombia, el Papa Francisco reconoce la constancia de los colombianos para alcanzar la paz, la armonía y la fraternidad. "Dar el primer paso nos anima a salir al encuentro del otro y extender la mano y darnos el signo de paz. Y la paz es la que Colombia busca desde hace mucho tiempo y trabaja para conseguirla. Una paz estable y duradera, para vernos y tratarnos como hermanos, nunca como enemigos", afirmó el Santo Padre al referirse al lema de este viaje pontificio "Demos el primer paso". En el video revelado por la Conferencia Episcopal de Colombia y su Comité Ejecutivo de la Visita Apostólica, el Papa manifestó sentirse "honrado de visitar esta tierra rica en historia de cultura, de fe. De hombres y mujeres que han trabajado con tesón y constancia para que sea un lugar donde reine la armonia y la fraternidad". El Sumo Pontífice señaló que vendrá como peregrino de esperanza y paz para celebrar la fe en Cristo. Antes de finalizar su mensaje de gratitud, reconciliación y afecto, pidió a todos los colombianos rezar por él, una solicitud que hace a los fieles desde el momento mismo de su elección como el sucesor de Pedro No. 266. "Queridos hermanas y hermanos colombianos:  deseo vivir estos días con ustedes con ánimo gozoso, con gratitud al Señor. Los abrazo con afecto y le pido al Señor que los bendiga, que proteja vuestro país y les conceda la paz. Y a nuestra madre la Virgen Santa que los cuide".

 

Foto: https://irvingpineda.com
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En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: “¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?” Ellos contestaron: “Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.” Él les preguntó: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?” Simón Pedro tomó la palabra y dijo: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.” Jesús le respondió: “¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo.” Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías. Palabra del Señor.

 

Reflexión

 

“El les preguntó: Y ustedes ¿quién dicen que soy Yo?”(Mt 16- 13-20). La fe que nos salva, la victoria sobre el mundo y el infierno, la piedra sobre la que se cimienta la Iglesia, es la experiencia de revelación que, por obra del Espíritu Santo, Dios Padre concedió al apóstol Pedro. Este conocimiento espiritual es la degustación de su misericordia infinita que como un hilo delgado, atraviesa los nervios y las venas del creyente haciéndole pregustar la vida eterna y lo capacita para responder con verdad a Jesús su pregunta: ¿Quién dicen ustedes que soy Yo? Con la certeza de que “Eres el Hijo de Dios, El Verbo hecho carne, el Mesías salvador”. Jesús es el Hijo porque al creerle hemos recibido la experiencia de la ternura del Espíritu que nos hace sentirnos hijos de Dios, es el Verbo Encarnado porque nos hace experimentar pronunciados por Dios; es el Mesías Salvador, porque nos introduce en la misma vida eterna comunicándonos su Espíritu: Esta es la vida eterna, exclama san Juan “que te conozcan a ti único Dios verdadero y a quien tu enviaste Jesucristo” (Jn 17,3).

 

Esta experiencia, este conocimiento, es el que hizo rogar al apóstol Pablo: “que el Dios de Nuestro Señor Jesucristo, les conceda un Espíritu de sabiduría y revelación que les permita conocerlo plenamente, que ilumine los ojos de su corazón para que conozcan cuál es la esperanza a la que han sido llamados, la riqueza de la gloria otorgada en herencia a su pueblo, la fuerza con la que Dios actuó en Cristo resucitándolo de los muertos”. Un conocimiento que nos lleva a despreciar incluso todo lo del mundo como cosa pasajera y vana: “pienso incluso que nada vale la pena si se compara con el conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por El he sacrificado todas las cosas y todas las tengo por estiércol con tal de ganar a Cristo”.

 

Por eso la respuesta a ¿Quién dicen ustedes que soy yo? No es una respuesta intelectual; sino  nacida del conocimiento íntimo de la misericordia y de la fuerza de la resurrección. De él proviene una certeza de la verdad de todo, de Dios y del ser humano, que hace que al creyente dueño de las llaves del reino. Esa experiencia le comunica vida eterna y lo capacita para sufrir y padecer, para entender el camino de la pasión y la cruz: “de esta manera conocer a Cristo y experimentaré el poder de su resurrección y compartiré sus padecimientos hasta asemejarme a él en su muerte, a ver si logro la resurrección de entre los muertos” (Fil 3, 8-11)

 

Cuando el Señor nos haga la pregunta ¿Quién dices que soy yo? La respuesta estará en nuestras actitudes vitales, si realmente le conocemos por el Espíritu, nos hará desasidos de las cosas del mundo, una iglesia pobre Y de los pobres, porque esperamos vivamente la resurrección; misericordiosos como el mismo Hijo, pues su ternura se implantará en nuestras entrañas, capacitados para el perdón, y fuertes para padecer y vencer al mundo y al maligno, porque este el poder de Dios,  el contenido de la fe,  nuestra victoria. P. Wilson Ossa OCD. Tomado de: http://ocdcolombia.org.

 

Noticias OCDs

Refundación del Monasterio de la Santísima Trinidad en Cali

Con una Eucaristía solemne, presidida por Monseñor Darío de Jesús Monsalve, el pasado sábado 26 de Agosto del presente año, se dio inicio a la refundación del Monasterio de la Santísima Trinidad en Cali. En una fecha en la que toda la Orden de Carmelitas Descalzos de Colombia y del mundo conmemora la Transverberación de nuestra santa madre fundadora Teresa de Jesús. Así quiso la Santa hacerse presente y dar también su bendición a una obra que con el pasar del tiempo sigue impulsada por las hermanas e hijas suyas, quienes con un corazón "enherbolado de amor" hacen vivo el espíritu de Teresa. "Te debemos todo", se escuchó en el canto de las monjas al dar inicio a la Eucaristía, "porque todo por tu huerto pasó y guarda tu aroma"..."Te debemos la sombra fundadora que en caminos de España proyectaste. Y esa huella fecunda y bienhechora que como rica herencia nos dejaste".“¡Bendito sea el Señor, que con tanto cuidado mira lo que toca a sus siervas! Sea por siempre bendito, amén”. (Santa Teresa de Jesús, Fundaciones)

Retiro de la Comunidad Jesús, María y José de Cali

Los peligros en la espiritualidad

Muchos son los peligros de quienes llevan camino de oración y de algunos de ellos nos pone en aviso Santa Teresa de Jesús en las Terceras Moradas o el mismo San Juan de la Cruz cuando se refiere a las almas que llama “principiantes”, aunque lleven muchos años en la vida espiritual, pues para hablar y profundizar un poco más en este tema, el Señor juntó a los hermanos de la Comunidad Jesús, María y José de Cali, el pasado sábado 19 de Agosto, para vivir su retiro con el acompañamiento en horas de la mañana de Fray Darwin Restrepo OCD. 

 

Noticias del Encuentro Nacional en Ecuador

                          Vuestra soy, para vos nací,¿Qué mandáis hacer de mí?

 

Desde el día 18 de agosto de este año en la ciudad de Cuenca, se reunieron todas las Comunidades del Carmelo Seglar del Ecuador. Todos nos hemos encontrado, saludado y abrazado, todos contagiados de alegría, ánimo animoso y sobre todo esas ganas inmensas de vivir que solo nos da Nuestro Padre Dios y de sobre manera de compartir en fraternidad nuestro Carisma y descubrir para que nos ha llamado Dios; descubrir nuestra misión. Se prepararon una serie de actividades que se pueden observar en el programa adjunto, que muestra el deseo de redescubrir nuestra Identidad; quienes somos; de que casta venimos en el Carmelo Teresiano – San Juanista que nos caracteriza.

 

Este año, el lema es ¡El Carmelo Seglar también es misionero!, deseamos salir de nuestras cuatro paredes; mirar afuera, en el barrio; salir también al encuentro de nuestros hermanos; los que están fuera de la comunidad, del convento, de la parroquia… sin poner como justificación nuestras limitaciones humanas; que nada nos detenga para darlo todo a quien sabemos nos ama; esto, en el hermano. Todos los asistentes se hospedaron en la Casa de Retiros de la Asunción. vía Azogues – Zumbahuaico (afueras de la ciudad de Cuenca), y, gracias a la voluntad de Nuestro Padre Dios y de Nuestra Madre la Virgen María, se contó con la presencia de 62 participantes; entre los que estuvieron: 

 

• Fray Juan Berdonces, OCD – Asesor Nacional del Carmelo Seglar.

• Fray Gonzalo Zapata, OCD – consejero de la Delegación del Ecuador.

• Comunidades: 

 

Ciudad

Comunidad

Participantes

Machala

Santa Teresa

9

Quito

San José y Santa Teresa de Jesús

6

Quito

San Juan de la Cruz

8

Quito

Santa Teresita

6

Montecristi

Santa Isabel de la Trinidad

4

Ibarra

 Ibarra

2

Cuenca

Santos Esposos Martin Guérin

12

Riobamba

 Riobamba

2

Guaranda

 Guaranda

4

 

Invitados especiales:

 

• Lucy del Carmen Quezada (presidenta OCDS PROVINCIA SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS - Colombia)

• Carmelo Misionero Seglar "Amistad" – El Empalme; quienes nos ayudaran animando el Encuentro. 

• Fray Hevert Lizcano, OCD – Fundador del Carmelo Seglar de Cuenca – Ecuador.

 

Agradecemos a todos por su oración; por elevar su pensamiento a este encuentro y orar mucho por este Carmelo Seglar Ecuatoriano animoso, con mucha energía de avanzar y con una profunda “huella misionera”.

 

Que Dios nuestro Padre continúe bendiciéndonos, Virgen María del Carmen interceda y proteja a cada una de nuestras familias y que nuestra Madre Santa Teresa nos contagie con su actitud orante y misionera.

 

 

Manuel Vásquez L.

PRESIDENTE

Orden de Carmelitas Descalzos Seglar – Cuenca

Santos Esposos Martin Guérin 

 

 

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Reflexiones de la semana


Foto: https://infovaticana.com
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En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: «Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo.» Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: «Atiéndela, que viene detrás gritando.» Él les contestó: «Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel.» Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió: «Señor, socórreme.» Él le contestó: «No está bien echar a los perros el pan de los hijos.» Pero ella repuso: «Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos, Jesús le respondió: «Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas.» En aquel momento quedó curada su hija. Palabra del Señor.

 

Reflexión

 

El evangelio (Mt 15,21-28) inicia presentando la apertura de la misión histórica de Jesús hacia los pueblos no judíos: “Saliendo de allí Jesús se retiró hacia la región de Tiro y Sidón” (v. 21). En la tradición bíblica y profética las dos ciudades a menudo son asociadas como representantes de los pueblos paganos (Is 23,2.4.12; Jer 47,4). En esta región se produce el encuentro de Jesús con una mujer pagana que con su fe humilde y perseverante se convierte en una especie de primicia y de signo profético de la misión cristiana extendida a los paganos. Esta misión será inaugurada por la resurrección y entronización de Jesús como Señor (Mt 28,18-19)

 

Ciertamente los evangelios dan testimonio de que la misión histórica de Jesús estuvo encuadrada en el proyecto salvador de Dios: él fue enviado “a las ovejas perdidas de la casa de Israel” (Mt 15,24). Para que se realice fielmente el proyecto de Dios, la misión de Jesús es orientada hacia el pueblo de Israel, heredero de las promesas mesiánicas, pero necesitado de guía como “ovejas que no tienen pastor” (Mt 9,36). También la misión pre-pascual de los doce enviados por Jesús se coloca dentro de los límites histórico-geográficos correspondientes al plan salvador de Dios: “No toméis camino de gentiles ni entréis en casa de samaritanos; dirigios más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel” (Mt 10,5b-6).

 

Dentro de este marco histórico-teológico se coloca el encuentro de la mujer cananea con Jesús y sobre todo la frase que Jesús le dirige: “No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos” (Mt 15,26). En la tradición bíblica se llamaba “perros” a los adversarios, a los pecadores, a los pueblos paganos idólatras (Sal 22,17.21; Fil 3,2; Ap 22,15).

 

El pan de la mesa, el don del reino y de la salvación, está reservado a los hijos, es decir, a los israelitas. La mujer cananea reconoce, con la respuesta que da a Jesús: “sí, Señor, pero también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de los amos” (Mt 15,27), el estatuto del Israel histórico, destinatario de los bienes mesiánicos, pero al mismo tiempo pide no quedar excluida a causa de su condición pagana.

 

Es entonces cuando Jesús le muestra el nuevo camino de acceso a los bienes mesiánicos: la fe. La curación de su hija, obtenida por medio de la fe humilde y constante de la mujer pagana, es un signo que anticipa este nuevo camino, abierto también a los no-judíos, para tener parte en la mesa de los hijos y llegar a formar parte plenamente de la casa de Israel.

 

A través del pequeño drama descrito en el texto, el evangelista Mateo traza el itinerario de fe de los no judíos. La mujer es llamada “cananea”, adjetivo que la contrapone simbólicamente a los hebreos destinatarios de la misión histórica de Jesús: la “casa de Israel”. No obstante su condición de pagana, ella invoca a Jesús con títulos que evocan la fe mesiánica: “Señor, hijo de David” (Mt 15,22). Luego se presenta con la actitud típica del orante que suplica: “Vino a postrarse ante él y le dijo: Señor, socórreme” (Mt 15,25). Al final la mujer pagana, perseverando en su súplica, no rechaza el estatuto histórico de Israel, sino que pide ser asociada en cierto modo al pueblo de la alianza y de las promesas. Gracias a esta fe humilde y constante Jesús le anuncia el nuevo camino que abre de hecho a los paganos el banquete mesiánico y escatológico, la fe: “Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas” (Mt 15,28; Mt 8,10-12). Fuente: http://ocdcolombia.org.

 

Monseñor

 

 

Silvio José Báez OCD

 

Puntos 1 y 2 Carta Padre Saverio Cannistrá

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Después que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Y, después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. De madrugada se les acercó Jesús, andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma. Jesús les dijo en seguida: «¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!» Pedro le contestó: «Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua.» Él le dijo: «Ven.» Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua, acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: «Señor, sálvame.» En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: «¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?» En cuanto subieron a la barca, amainó el viento. Los de la barca se postraron ante él, diciendo: «Realmente eres Hijo de Dios.» Palabra del Señor.

 

Reflexión

 

Despedir a la gente es una forma de acompañarlos hasta el final, de no dejar nada pendiente; que cada uno regrese a su lugar, a su casa, con el corazón lleno de esperanza. Han sido días con Jesús: días de enseñanza y por lo tanto de aprender muchas cosas acerca del Reino y del amor de Dios; días de sanaciones y de querer colmar las esperanzas que se guardan en el corazón y que tal vez solo Dios sabe y entiende. Días en lo que el sol, el cansancio y hasta el hambre los apremia. Dios tuvo compasión de una multitud y la sacia, la alimenta. Cuando todo estaba cumplido Jesús se queda despidiendo a la gente y manda a los discípulos a descansar, los manda a la otra orilla a donde seguramente estarán solos y recuperaran las fuerzas.

 

Y Jesús cuando ha cumplido la misión regresa a la fuente. Se retira a orar, se pone cerca de Dios, de su Padre. Él todo lo ha entregado, su vida, su amor, su cansancio, su deseo de bien, su compasión… todo se lo ha llevado la gente. A Jesús le queda el Padre que en la montaña lo espera. Jesús tiene que volver al amor, al manantial, tiene que tomar fuerzas, tiene que llenarse de amor, tiene que descansar y va a encontrar a su Padre, a nuestro Padre.

 

La oración se convierte en el momento de encuentro, de fuerza; es la oportunidad para llenarnos de nuevo de Dios Padre.  En la oración nos sentimos confortados, descansamos en el amor del Padre, recibimos de nuevo la paz, la compasión, la ternura entregada. En la oración de nuevo cogemos fuerza, tomamos el aire que necesitamos para seguir en la batalla del bien, para seguir hasta el final entregando todo lo que Dios nos ha dado para dar a los demás. Y todas las noches, en la montaña (lugar de encuentro con la trascendencia de Dios, lugar en el que Dios se acerca a los hombres y los hombres a Dios) Dios nos sigue esperando, está para consolarnos, para darnos Palabra, para darnos fuerza y sobre todo, para confortarnos en el amor. Antes de regresar a la cotidianidad de la vida, antes de regresar al trabajo, antes y después del apostolado: Dios está ahí para nosotros, para un encuentro cercano, íntimo, lleno de paz y de luz. Dios es en la oración el lugar de nuestro descanso.

 

Después de un buen tiempo, horas de encuentro en soledad con el Padre, llega el momento para Jesús de regresar y de encontrarse con los demás; Jesús sale al encuentro de los discípulos que no han tenido una noche tranquila. Los vientos eran contrarios, la barca estaba siendo constantemente sacudida por las olas y ahí es cuando Jesús aparece. Él viene de Dios para llenarnos de calma, para acompañarnos, para ayudarnos a llegar al destino final. Él es así, silencioso pero siempre presente, sutil y delicado siempre dispuesto; para Jesús no hay horas sino amigos, discípulos, encuentros. Y todas las veces que tengamos miedo Jesús estará ahí para invitarnos a la calma. Él está ahí, llegando, caminando hacia nosotros. Si en mi vida está presente Jesús nadie me podrá hacer daño.

 

Pedro reta al Señor, quiere certezas en la fe y quiere caminar sobre el agua como Jesús lo hace. Y Pedro cuando duda se comienza a hundir. Cuando dudamos dejamos de caminar hacia Jesús y caminamos hacia el fondo, hacia donde la vida se puede perder.  Cuidado con los miedos, cuidado que dejar de caminar hacia Jesús. Nos hundimos, nos perdemos. Y si alguno se siente con miedo por los vientos que soplan y si alguno siente que se hunde y si alguno abandonó el camino que grite: “Señor, sálvame” Dios está ahí para darnos la mano, para sacarnos. Dios nos rescata. Confiemos en el Señor, vivamos en el Señor.  Y que no nos falte la fe. Con mi bendición: P. Jaime Alberto Palacio González, OCD. Fuente: http://ocdcolombia.org.

 

La transfiguración del Señor

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: “Señor, ¡qué bien se está aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.” Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: “Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo.” Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: “Levantaos, no temáis.” Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: “No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.” Palabra del Señor.

 

Hijo amado de Dios

 

Celebramos en éste día con toda la Iglesia Universal, la fiesta de la transfiguración del Señor; es decir, la autorrevelación de Jesús, quien se da a conocer a  los discípulos que lo acompañan, y en ellos a todos nosotros que creemos en su palabra y promesas. Pero ésta revelación de Jesús a sus discípulos, la debemos entender en el campo teológico, como la “manifestación de la intimidad del corazón de Dios, a la intimidad de cada uno de nosotros”.

 

El Evangelio afirma: “una voz desde la nube decía: Este es mi hijo amado, mi predilecto. Escúchenlo”. Esta escucha, junto con el anuncio del Evangelio, es y debe ser la misión de la Iglesia Universal, ya que nunca podemos olvidar que ser verdaderamente discípulos de Jesucristo, significa: escuchar y anunciar al maestro, “y a éste, vivo y resucitado”. Un cristiano que no escucha con atención y no anuncia con compromiso y radicalidad aquello que recibe del Maestro, es un cristiano que no ha entendido que, el Evangelio es y debe ser anunciado a los demás con el propio testimonio de vida, es decir, hacer presente al maestro. San Pablo decía: “pobre de mí si no proclamo el evangelio” (1 Cor 9,16). La transfiguración presenta al Señor y la Buena Nueva de la salvación para todos, ya que debe ser conocida y proclamada a todos los hombres que buscan y esperan en Jesús.

 

El “Hijo amado de Dios”, es “el Buen Dios” como lo llamaba santa Teresita, es Aquel que se ha comprometido con cada uno de nosotros para ayudarnos en nuestras luchas y fatigas diarias, es Aquel que no importándole nuestra condición débil y frágil, se ha hecho uno con nosotros para ayudarnos a descubrir y a seguir el camino que él nos ha señalado como camino de salvación. Hoy más que nunca, y éste mundo tan globalizado se hace necesario reconocer al “Amado de Dios” y a su voz. Este Hijo, es Aquel que nos ha concedido la gracia de ser “hijos amados” de Buen Pastor, de tal forma que nuestra vida hable por sí sola, de lo que verdaderamente significa reconocerse “hijo Dios”; para qué reconociéndonos hijos de Dios, seamos capaces de descubrir que el otro también es hijo de mi Padre, que somos hermanos, y que con fe y convicción lo proclamamos: “hijo amado de Dios”, Padre y Señor de la historia de la humanidad.

Mi predilecto, el padre Dios se complace llamando a su Hijo “predilecto” que significa: ungido, elegido, preservado, etc., es decir, en quien Él ha puesto sus complacencias para darnos a conocer su mensaje de salvación, es en Él es quien se quiere revelar y mostrarse como Dios lleno de misericordia, ternura y compasión. En la Bula de convocación del año de la misericordia, el papa Francisco nos dice: “Jesucristo es el rostro de la misericordia”, es decir, es el rostro predilecto con el cual el padre presenta al mundo a su Hijo. Pero, no solamente es el hijo de Dios, sino que es presentado como “predilecto”, junto con Jesús, también nosotros somos presentados por el padre Dios al mundo, como sus “predilectos”, ya que en nosotros Él también ha puesto su morada y se complace, para revelar al mundo su amor por la humanidad; porque ser “predilecto” de Dios, es ser cada día y momento recuerdo provocativo de Jesús para los otros. Que ésta, junto con la tarea de la evangelización sigan siendo signos elocuentes de la predilección de Dios para el mundo de hoy.

 

Escuchar la voz que viene de la nube, significa tener el corazón y los oídos abiertos, atentos al susurro de Dios que cada día nos sigue hablando por medio de su palabra y nos invita a disponernos y acogerla para colocarla en práctica. No es posible decir que somos cristianos, discípulos y misioneros de Jesús, si en nuestro diario vivir no existe el espacio para leer, escuchar y meditar Aquel que nos habla desde hace más de dos mil años, por aquella palabra que es “vida, verdad y camino”. Quienes nos llamamos seguidores de Jesús, somos consiente que en el mundo y en la sociedad en la que vivimos no hay espacio para escuchar al otro, para escucharnos y escuchar detenidamente la vos del “hijo amado” que viene de lo alto, es por esto que se hace necesario que cada día se pueda hacer el ejercicio de hacer silencio para oír esa voz salvadora que viene del Padre misericordioso que nos invita a prestar atención a su palabra y mensaje que nos quiere dirigir por medio de su hijo Jesucristo. San Juan de la Cruz dice: “Una sola Palabra ha dicho el Padre, y es su hijo Jesucristo”. Que Jesucristo, el Señor, quien animó a sus discípulos a dejar de un lado el miedo, nos ayude también y nos anime, para que el paso de Él por nuestras vidas y su trasfiguración, arranquen de nosotros todos los miedos que pueden existir, y nos lleven con una “determinada determinación” a seguir siendo anunciadores de su Reino y a reconocerlo como “hijo amado y predilecto del Padre”.  P. Diego Andrés Cortés Saya OCD. Fuente: http://ocdcolombia.org

 

Apostolado del Carmelita Seglar - Parte 1

Footo: documentacionlasaliana
Footo: documentacionlasaliana

En los Evangelios, se muestran diversos modos de seguir a Jesús; en algunos, significa encarnar la radicalidad de vida de Jesucristo, dejando familia, trabajo y bienes para estar disponible a anunciar o hacer fecunda con la oración y el sacrificio la Buena Nueva del Reino. Esta forma de vida sería la vocación propia de los frailes y las monjas carmelitas descalzos. En otros, el seguimiento de Jesús no cambia el género de vida. El carmelita descalzo seglar en su vida familiar, laboral y social, busca la plena unión con Dios, viviendo la fe desde el espíritu de Teresa y Juan de la Cruz, en unión con la Virgen María, bajo su protección y viviendo en fraternidad con otros hermanos y hermanas a los que el Señor ha llamado a su seguimiento en el espíritu del Carmelo teresiano.

 

La “secularidad” de las promesas del Carmelita Seglar

 

La fórmula de la promesa de un carmelita descalzo seglar y la profesión religiosa de un fraile carmelita descalzo y de una monja  carmelita descalza es muy semejante, pero el contenido es diverso. El carmelita descalzo seglar promete pobreza, pero tiene autonomía para poder distribuir el dinero que gane fruto de su trabajo profesional según lo crea más conveniente, aunque se le debe enseñar según la mente de la Iglesia, que el sueldo que gane debería hacer tres particiones de diversa proporción según sus necesidades. Una parte es para cubrir su subsistencia presente y futura, así como la de su familia, si la tuviere. Otra parte, la debe utilizar para costear si es necesario su acción evangelizadora en el seno de la Iglesia, y una tercera parte compartirla con los pobres.

 

El carmelita descalzo seglar promete castidad, según su estado de vida. Esta promesa, puede ser tan radical como el voto de castidad de la monja del fraile carmelita descalzo,  consagrándose a Dios para toda la vida. Otros pueden luego contraer matrimonio, y los matrimonios están llamados a vivir castamente su vida conyugal. El alcance del voto de obediencia también es diverso. El carmelita descalzo fraile o monja, al profesar el voto religioso de la obediencia “se obliga con voto a cumplir el consejo evangélico de obediencia, por el cual se compromete a someter la voluntad a los superiores, representantes de Dios, cuando mandan según las Constituciones […] Por eso, sumisos a la voluntad de Dios con espíritu de fe y amor, emplean las fuerzas de la inteligencia y de la voluntad, así como los dones de la naturaleza y de la gracia en obedecer humildemente a los superiores en la ejecución de sus mandatos y en el desempeño de los cargos que se nos han encomendado, seguros de que trabajan para la edificación del Cuerpo de Cristo, según el designio de Dios”[1]. En cambio, la promesa del carmelita descalzo seglar, se ciñe al contenido de las Constituciones, siendo su contenido diverso a de los Padres y Madres. Algo de que ya lo especificó convenientemente el P. Sainz de Baranda, como Superior General, en una instrucción sobre el Carmelo descalzo seglar. Este precisó que el ámbito jurídico de la promesa de obediencia, por la “promesa de obediencia, los carmelitas seglares se comprometen a colaborar y obedecer a los legítimos superiores de la Orden y al Consejo de Gobierno de la comunidad dentro de los límites de la Norma de Vida”[2].

 

Estos rasgos propios que tienen las promesas que realiza el carmelita descalzo seglar a través de las cuales se vincula a la Orden de los Carmelitas Descalzos, y recibe como don, el mismo carisma que los Padres y las Madres, si está bien formado y bien dirigido, puede tener una gran capacidad de acción en el seno de la Iglesia y en el mundo secular para hacer fructificar el carisma del Carmelo Teresiano.

 

La dimensión apostólica del Carmelita Descalzo Seglar

 

De las diversas dimensiones de la espiritualidad del Carmelita Descalzo Seglar, “se propone explicar la naturaleza, el carácter y la variedad del apostolado seglar, exponer los principios fundamentales” (AA1). Si bien el apostolado externo del Carmelita Descalzo Seglar, puede ser muy variado, existe una unidad interna en la forma de vivir el carisma del Carmelo Teresiano, es decir buscando la íntima unión con Dios y dando dimensión eclesial a la vida interior.

 

La participación en la dimensión evangelizadora de la Iglesia

 

Todo bautizado participa de la misión de dar testimonio de Jesucristo de palabra y por obra y proclamar la Buena Nueva del Evangelio en todo lugar y en todo tiempo (Mt 28, 19-21; Hech 1,8). La Iglesia ha nacido “con el fin de que, por la propagación del Reino de Cristo en toda la tierra, para gloria de Dios Padre, todos los hombres sean partícipes de la redención salvadora, y por su medio se ordene realmente todo el mundo hacia Cristo. Toda la actividad del Cuerpo Místico, dirigida a este fin, se llama apostolado, que ejerce la Iglesia por todos sus miembros y de diversas maneras; porque la vocación cristiana, por su misma naturaleza, es también vocación al apostolado” (AA 2). Por ello, “los fieles laicos, precisamente por ser miembros de la Iglesia, tienen la vocación y misión de ser anunciadores del evangelio: son habilitados y comprometidos en esta tarea por los sacramentos de la iniciación cristiana y por los dones del Espíritu Santo” (Cons. OCDS 25).

 

Los cristianos seglares, como dirá el Decreto Apostolicam actuositatem del Vaticano II, “obtienen el derecho y la obligación del apostolado por su unión con Cristo Cabeza. […] Para ejercer este apostolado, el Espíritu Santo, […] concede también dones peculiares a los fieles (Cf, 1 Cor., 12,7) «distribuyéndolos a cada uno según quiere» (1 Cor., 12,11), […] para edificación de todo el cuerpo en la caridad (Cf. Ef., 4,16). De la recepción de estos carismas, incluso de los más senci­llos, procede a cada uno de los creyentes el derecho y la obliga­ción de ejercitarlos para bien de los hombres y edificación de la Iglesia, ya en la Iglesia misma., ya en el mundo, en la libertad del Espíritu Santo, que «sopla donde quiere» (Jn 3,8) (AA 3)

 

Las Constituciones del Carmelo Descalzo Seglar, recuerdan que “El Carmelita Seglar está llamado a vivir y testimoniar el carisma del Carmelo Teresiano en la Iglesia particular, porción del Pueblo de Dios en la cual se hace presente y actúa la Iglesia de Cristo. […] Por eso motivo, cada uno tiene un apostolado, o colaborando con otros en la comunidad, o bien individualmente” (n. 27).  A ello se ha comprometido de forma particular el día de su promesa en el Orden Descalzo Seglar, aceptando “vincularse más estrechamente a la Iglesia para colaborar en su misión por medio de la oración contemplativa y la actividad apostólica”[3]. Continuará...

 

Consejos evangélicos y Teresa de Jesús - Parte 2

En el fondo Teresa quiere reproducir en su vida y en su fundación el estilo de vida de los discípulos de Jesús. Por eso en su reflexión doctrinal descubrimos estas características: 

 

  • Evangélico: radicalidad (C 1, 1)
  • Cristocéntrico: el Maestro en el centro (C 25)
  • Apostólico: dedicadas a la causa de Cristo (C 3)

En este sentido, Teresa ya demuestra una comprensión teológica y profunda de lo que implica el seguimiento de Cristo, que tiene una dimensión de gran actualidad. Ella ve que este proyecto de vida centrado en las “virtudes o consejos evangélicos” encierra en sí mismo una dimensión que tiene un carácter:

  • Evangélico, (seguir el consejo de Jesús e imitarle)
  • Comunitario (construir la comunidad en la armonía y la paz)
  • Eclesial (Testimonio de los ideales cristianos)

Y esas virtudes en las que ella se detiene son: 

 

La pobreza evangélica (C 2) personal y comunitaria (confianza en Dios, libertad) – (que luego continuará desarrollando como desasimiento en vistas a forjar en la persona la auténtica pobreza de espíritu)

 

El mandamiento del amor: (C 4, 11): como Cristo (C 6, 9) (el capitán del amor), garantiza su presencia (C 7, 10), señal cierta del amor de Dios (C 4-7)

 

La abnegación evangélica: como clara y determinada opción por Cristo: “daros todas al todo: (C 8, 1),” se abrace el alma con el buen Jesús (C 9, 5), ”morir por Cristo (C 10, 5)

 

La humildad: (C 12-15) Como Cristo hacerse pequeños (cfr. C 15, 4)

 

Estas virtudes podríamos verlas a la luz de cuanto son e implican los consejos evangélicos. No en vano comienza esta obra Teresa, haciendo alusión a la necesidad de vivir los consejos evangélicos de la manera más perfecta: esa es la vía para seguir a Cristo. Es decir, ella implícitamente piensa más en esos valores evangélicos originarios al hablarnos de estos temas en estos capítulos señalados. Sin alejarnos del espíritu teresiano, sí que podríamos completar su reflexión con algunas notas características de cuanto implica cada uno de los consejos. Tomado de: Fco. Javier Sancho Fermín, OCD . CITES, Ávila.

 

Noticias OCDs


Profesión solemne en Ecuador

Profesional Solemne de nuestro hermano José Luis Auquilla. Como colofón de la Asamblea tuvimos en la noche en el monasterio del Carmen Alto una bonita fiesta del Carmelo con la participación de las Madres, de los Padres y del Carmelo Seglar. Celebramos la misa dónde José Luis hizo su compromiso definitivo con el Carmelo en la Iglesia de las Madres que animaron con sus cantos, y, posteriormente, tuvimos una bonita fiesta en los locales del museo con los Padres y los Seglares, los familiares de José y un gran grupo de amigos y amigas de Santa Teresita, el Carmelo del Inca y el Carmen Alto. La familia entera del Carmelo de Quito celebramos con mucha alegría el compromiso de nuestro hermano!. Fuente: Juan Berdonces.

 

Reflexión sobre la palabra de Dios

Foto: http://wakan.org/
Foto: http://wakan.org/

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: “El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra. El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto?” Ellos le contestaron: “Sí.” Él les dijo: “Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo.”Palabra del Señor.

 

Reflexión

 

Dos breves parábolas para seducir desde la misma reacción: vender lo que se tiene para conseguir el tesoro y la perla. Nos podríamos preguntar: por qué después de veinte siglos, tantos de nosotros, encerrados en nuestras prácticas religiosas, tenemos la sensación de no haber encontrado ningún “tesoro”. Donde está la raíz última de esa falta de entusiasmo y alegría en no pocos ámbitos de nuestra Iglesia, incapaz de atraer hacia el Evangelio a tantos hombres y mujeres que se van alejando de ella, aún sin renunciar a Dios y a Jesús. Pero sin conocerlo nunca.

 

Es que la Iglesia no puede renovarse desde su raíz si no descubre el tesoro del Reino de Dios. No es lo mismo llamar a los cristianos a colaborar con Dios en su gran proyecto de hacer de nuestro mundo más humano, que vivir distraídos en prácticas y costumbres que nos hacen olvidar el núcleo  del Evangelio. Debemos tomar la decisión de recuperar ese proyecto del Reino- Es que a nuestra religión le falta el “atractivo de Dios” Nuestra relación con Él no debe ser por miedo o costumbre.  Cada domingo los pastores de la Iglesia predicamos el Evangelio. Es como para preguntarnos sobre la imagen que transmitimos para atraer los corazones hacia Dios o los alejamos del misterio de bondad. ¿Será que no hemos enseñado a orar la vida?

 

Pero también la Palabra de este domingo nos dice en Romanos que nuestra gran tarea en la vida es “reproducir la imagen de Cristo” (Rom. 8,29) Esta sí que es una gran tarea que le da sentido a toda nuestra vida para poder convertirnos en los artistas que pintan en su vida al ritmo vital oracional esa imagen de Cristo, que nos llevan a liberarnos de tantas cosas accidentales, para que despojándonos de lo superfluo, aprendamos a  “perder” para “ganar”. Hay una decisión importante para tomar hoy: “vender lo que tenemos”. Cada uno sabe su necesidad de Dios; conocemos nuestros propios deseos y miserias, los vacíos y los miedos. Nos damos cuenta que estamos muchas veces huyendo de Dios.  San Agustín decía: “no te desparrames.  Concéntrate en tu intimidad. La verdad reside en el hombre interior”. Tu tesoro existe.  Búscalo.

 

Lo primero que debemos hacer es descender hasta el corazón, lugar donde se toman las decisiones fundamentales, porque vivimos desparramados, ocupados y distraídos para gastarnos en lo que es lo fundamental. En la parábola del tesoro escondido en el campo, Jesús hablaba del hombre lleno de alegría que vende todo lo que tiene para conseguir el tesoro. Buscar a Dios no produce tristeza ni amarguras; al contrario, genera alegría y paz, porque la persona comienza a descubrir dónde está la verdadera felicidad.  Recordemos de nuevo a Agustín: “sólo lo que hace bueno al hombre puede hacerlo feliz”.

 

No te olvides de esa importante desafío de reproducir en tu vida la verdadera imagen de Cristo, Ahí está tu gran tesoro y regalo para los demás, para que los otros puedan leer el Evangelio de Jesús en el vivir tuyo cotidiano. El Reino de Dios es un fermento de humanidad y crece en cualquier rincón oscuro del mundo donde se ama y donde se lucha por una humanidad más digna. Jesús siembra su mensaje en el corazón. En lo interior. Allí se produce la verdadera  conversión. Si no dejamos abrir el corazón nunca captaremos su fuerza transformadora. Nuestro problema es terminar viviendo con el corazón embotado. Compremos la perla preciosa.  Consigamos el terreno con el tesoro. No dejemos que la vida se nos escape sin hacer la verdadera experiencia de Dios. Vuestras soy. Para vos nací.  Qué mandais hacer de mí. (Teresa de Jesús). FuenteFray Francisco Javier Jaramillo OCD. http://ocdcolombia.org/ 

 

Aniversario de Ordenación Sacerdotal en Ecuador

La conmemoración del día de Santiago Apóstol, ha sido un día de fiesta para la comunidad del Desierto de Las Palmas. Celebramos la fecha del patrón de España y junto a la fiesta litúrgica celebramos también el treinta y siete aniversario de la Ordenación Sacerdotal de nuestro hermano Carmelo Hernández, superior de nuestra comunidad. El padre Carmelo nos ha recordado con unas breves palabras: "Agradezco a Dios su fidelidad para conmigo, verdaderamente llevamos un tesoro dentro, que, aunque en vasijas de barro siempre es una gracia poderlo regalar a los demás". Nuestro hermano también ha recordado en la Eucaristía al padre Pedro Ortega de nuestra comunidad de Soria, pues se ordenaron juntos en la misma celebración. Fuente: Manuel Vásquez.

 

Renovación de promesas y visita a nuestras monjas

Saludo de nuestra presidenta provincial

Novena a la Virgen del Carmen con textos de Santos Carmelitas

Queridos hermanos: reciban un abrazo fraterno y cariñoso!. Como cierre de estas fechas tan especiales para los carmelitas y que hemos celebrado con tanta fe y alegría, quiero compartir con ustedes, un trabajo realizado por la carmelita seglar española María del Pilar de la Iglesia, quien cursó un doctorado en el Teresianum de Roma; se trata de una novena a la Virgen del Carmen con textos de los santos del Carmelo, que permite "a la vez invocar y honrar a la Virgen Santísima y enriquecernos con la mariología de nuestros santos y santas" y también, el estudio sobre el origen de la fiesta. La historia de María del Pilar, se las contaré próximamente. Les envío un gran abrazo fraterno, extensivo a sus familias y comunidades y que Dios nos siga bendiciendo, siempre en la compañía y bajo el amparo de nuestra Reina y Madre del Carmelo! Lucy del Carmen-OCDs

 

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NOVENA A LA VIRGEN DEL CARMEN CON TEXTOS
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FIESTA DE LA VIRGEN DEL CARMEN, HISTORIA
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