Reflexión sobre la palabra de Dios

Marcos 1, 12-25


Foto: http://www.ccelp.bo/
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En aquel tiempo, el Espíritu empujó a Jesús al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás; vivía entre alimañas, y los ángeles le servían. Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: “Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio.” Palabra de Señor.

 

Reflexión

 

 

¿Nos dejamos conducir por el Espíritu Santo en medio del desierto de la vida?

 

 

¡Otra vez Cuaresma! Sí, el tiempo vuela y así, nuestra vida. De nuevo, camino hacia la Pascua de Jesús. Convocados a una experiencia que requiere toda la atención para que llegue a ser amorosa y enriquecedora en la situación concreta que está viviendo cada uno.

 

Nuestra vida, con los afanes diarios, con sus alegrías, proyectos, con sus preocupaciones y achaques, es el lugar en donde Dios actúa, convirtiéndola en “Historia de salvación”. Él siempre acontece en lo concreto y ordinario de la cotidianidad personal y comunitaria. Con Él nos podemos encontrar en cada instante y cada acontecimiento es a la vez una oportunidad en la que podemos escuchar su Palabra y recibir su abrazo.

 

Cuaresma es un tiempo de bendición. Y bendición quiere decir en definitiva que Dios está dispuesto a favorecerme en medio de mis días y mi vida, cuando la vivo de su mano, adquiere otro tono, otro ritmo, un nuevo vigor, una luz que todo lo llena y en donde siento que no estoy solo y puedo estar confiado y pase lo que pase todo irá bien, esto es, todo será objeto de una bendición, de un hondo sentido.

 

 Cuaresma, para hacer un “alto en el camino” y retomar fuerzas y encauzar nuestros pasos por el camino seguro que me ofrece Jesús. Cuaresma, para renovar la fe y encontrarme “cara  cara” con “quien sabemos nos ama” y entablar una relación más sólida con Jesús que se me ofrece todo. Relación que exige una toma de conciencia humilde, en donde el perdón por la infidelidad a la “cita del amor” ha sido mi pecado, ya que no he sabido determinarme con mayor pasión a la invitación recibida y que busca en mí una respuesta más entusiasta y veraz. Relación de amistad con Jesús, para recibirlo en mis días y para ser recibido, en todo lo que soy, en su corazón traspasado de amor.

 

Cuaresma, para tener el coraje de exponerme sin disculpas ante su Misterio adorable, que tiene como signo especifico la Cruz, esto es, la expresión total de su Palabra, de sus pasos, de su mirada, de su vida donada por mí. Cruz habitada por Él, en donde puedo hacer memoria de que no hay nada que Él no pueda perdonar en mí, y en donde vuelvo a recordar que nada ni nadie es más grande que su fidelidad.  No estoy abandonado y ante Él, nunca estaré desahuciado. Tiempo favorable para celebrar con una confianza infinita el Sacramento de la Reconciliación.

 

La Cuaresma la iniciamos profesando nuestra fe en el Señor que es bueno, que tiene misericordia por nosotros, que nos perdona y conduce nuestra vida hacia la Pascua, en donde pasamos de toda forma de muerte a una vida nueva y posible cuando tú y yo nos dejamos tomar de su mano y así dejar arder nuestro corazón de alegría y gratitud.

 

El Evangelio de este primer domingo de Cuaresma nos entrega un texto de una escueta pedagogía y que remite a los cuarenta años del pueblo de Israel, camino de la tierra prometida, alimentado por el maná. Cuarenta días, cuarenta años, toda una vida. Jesús es tentado durante toda su vida y también durante toda su vida es alimentado por “los ángeles”. Como nosotros, va haciendo camino entre la prueba, a la que no sucumbe, y el alimento “celestial”, que no deja nunca y que lo sostiene. Fijémonos en las primeras palabras: “El Espíritu empujó a Jesús”. Jesús es nuestro camino y guía y esta Cuaresma y como la vida entera son un desierto, una travesía, una aventura. Nosotros  somos probados constantemente por la existencia misma, pero tenemos a disposición el alimento “celestial”, su Palabra, su Espíritu, que nos conforta y da discernimiento. ¿Nos dejamos conducir por el Espíritu Santo en medio del desierto de la vida?

 

Este domingo oremos con las palabras de la postcomunión: “Después de recibir el pan del cielo… te rogamos, Dios nuestro, que nos hagas sentir hambre de Cristo, pan vivo y verdadero, y nos enseñes a vivir constantemente de toda palabra que sale de tu boca”. 

 

P. Mauricio Uribe. OCD.

 

 

Marcos 1, 40-45

Foto:  http://razonesparacreer.com
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En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: «Si quieres, puedes limpiarme.» Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó, diciendo: «Quiero: queda limpio.» La lepra se le quitó inmediatamente, y quedó limpio. Él lo despidió, encargándole severamente: «No se lo digas a nadie; pero, para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés.», pero, cuando se fue, empezó a divulgar el hecho con grandes ponderaciones, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo, se quedaba fuera, en descampado; y aun así acudían a él de todas partes. Palabra de Señor.

 

Reflexión

 

Jesús continúa con su misión de llevar la Palabra, el Amor y la Misericordia a todos los lugares por donde pasa. Aparecen en la narración de Marcos tres verbos con los cuales demuestra el Amor misericordioso de Dios dado en Jesús: compadecerse, extender la mano y tocar. Sintiendo el dolor, ofreciendo cercanía y tocando es como el Maestro se implica en la realidad del otro. No se conforma con acercarse o permitir que se acerquen a Él; prefiere traspasar las barreras sociales, culturales y religiosas para restablecer la dignidad del excluido.

 

Sabemos sobre la rigurosidad de la Ley mosaica en lo que se refiere a los leprosos, cómo debían apartarse de su pueblo y familia. Todo aquel que tuviese contacto con ellos era también declarado impuro. Jesús, portador de la misericordia del Padre, supera la frontera invisible demarcada por la Ley (cfr. Nm 5,2) para tocar al leproso, ese que ha sido arrancado de su hogar, y lo levanta, lo libera y le restituye su dignidad de hijo de Dios.

 

El leproso ve en el Maestro el rostro compadecido de Dios, tan diferente de los otros que lo miraban con repulsión y crudeza. Esto es lo que le genera la confianza de acercarse a Él, aunque la Ley se lo impida, para pedirle el anhelo más profundo de su corazón: “Si quieres, puedes limpiarme”. Hay algo en la actitud del leproso que no debemos dejar pasar de largo, y es que, a pesar de su enfermedad, no busca a toda costa ser curado sino primero la voluntad de Dios; por eso a su petición le precede el querer de Jesús. Y el Señor, que sabe leer como nadie los corazones, configura el querer del leproso con su voluntad, por eso, en medio de su compasión le dice: “Sí quiero, queda limpio”.

 

¡Cómo no alegrarse y regocijarse por la acción de Dios en la vida del ser humano! Por eso el curado no es capaz de callar algo que le desborda por dentro. Ver ocurrir en sí mismo el milagro y haber contemplado la mirada tierna y misericordiosa de Jesús, que decidió tocarlo, es para élmotivo de alegría, y no puede hacer otra cosa que comunicarla. Dios toca la vida obrando maravillas. Imposible no convertirnos en anunciadores de su Palabra, de su Amor. 

 

Que el leproso tocado por el Señor sea un bello ejemplo para nuestra vida cristiana. Tantas veces, en medio de nuestros sufrimientos, presos de la desesperación deseamos imponerle a Dios nuestra voluntad. Una actitud reverente frente al Señor y un acercamiento obediente a su Evangelio debe ayudarnos a buscar primero su querer antes que el nuestro y que en nuestra vida se desborde la voluntad de Dios, que nos toca, nos libera y nos devuelve la dignidad perdida.

 

¡Feliz semana!

Monticelo Casa de Espiritualidad

 

Noticias OCDS Bucaramanga

Imposición de Escapularios (cinta blanca) a la Comunidad OCDS "Madre y Reina del Carmelo"

El pasado 25 de enero en ceremonia solemne presidida por el Padre Provincial, Fray Miguel Ángel Díaz Granados y acompañados por las Madres OCD del Monasterio de Florida Blanca, recibieron el Escapulario nueve parejas de esposos y dos personas más, de la Comunidad OCDS "Madre y Reina del Carmelo", de Bucaramanga. Un abrazo de felicitación para ellos!

 

Reflexión sobre la palabra de Dios


Evangelio según San Marcos  1, 29-39

Foto: https://infovaticana.com
Foto: https://infovaticana.com

En aquel tiempo, al salir Jesús y sus discípulos de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar. Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron. “Todo el mundo te busca.” Él les respondió: “Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido.” Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios. Palabra de Señor.

 

Reflexión

 

El Evangelio de este domingo (Mc. 1, 29-39), nos va presentando un itinerario del día a día de Jesús. Jesús hace a Dios cercano, Jesús trabaja todo el tiempo por aliviar el dolor, sanar a los enfermos, liberar a los endemoniados. Jesús no olvida que su Padre está ahí y los dos se encuentran en la oración. Orar es lo primero que hace, en la madrugada. De ahí le viene la luz, la fuerza, el amor para dar a los demás. Orar sin desfallecer; trabajar por el bien de la humanidad, sanar a los enfermos, levantar a lo que ya no tienen fuerza: esa es la vida de Jesús nuestro Dios y Señor.

 

Nunca perdamos de vista la importancia que tiene interceder por los demás. Es bueno decirle a Jesús que nuestros amigos, familiares están ahí pero algunos enfermos, otros con dificultades. Jesús ha venido para dar salud, para que nos levantemos y nos pongamos al servicio. Jesús es vida y llena de alegría cada momento de nuestra existencia. Y no es que porque seguimos a Jesús y creemos en Él, no nos vayamos a enfermar o tener problemas lo que sucede es que con Jesús podemos sobre llevar con paz, con serenidad, con alegría cualquiera de esas realidades que la vida por ser vida trae consigo. Somos historia, somos sangre, somos realidad histórica marcada por el amor y por la unión. Con Jesús cobramos ánimo y nos llenamos de fuerza para seguir dando lo mejor de cada uno.

 

Jesús, ante el dolor, el sufrimiento, el abandono, la marginación, se conmueve y además tiene detalles que nosotros deberíamos aprender y practicar: se acerca, toca, habla. Jesús tiene una fuerza que nace del amor y que transforma realidades difíciles en momentos de alegría y de paz. El encuentro con Jesús cambia la vida; la suegra de Pedro una vez sanada se pone a servirles.

 

Jesús llenó de esperanza y de salud a las personas. Les llevaban a los enfermos, a los afligidos por el demonio. Jesús tiene poder, libera, sana. Los demonios saben quién es Él, la gente aún lo desconoce. Es la multitud la que debe descubrir que Jesús es el Hijo de Dios, que en Él Dios ha cumplido sus promesas y que el Reino es ya una realidad presente.

 

Jesús ha venido a predicar y no se deja seducir porque mucha gente le sigue; Él sabe lo que buscan y le entristece que sea más milagros que la Palabra. La gente no debe creer por los milagros sino por la enseñanza que sale de su corazón conocedor del Padre. La gente debe escuchar el mensaje de salvación, el Evangelio. La gente debe saber que Dios les ama y que la presencia de Jesús es la manifestación más grande de este amor.

 

Busquemos a Jesús, entreguémosle nuestra vida y la de los demás y escuchemos su enseñanza que es la que realmente nos hace libres y salvos.

 

Con mi bendición,

 

Jaime Alberto Palacio González, OCD

 

Evangelio según San Marcos 1,21-28

Foto: http://blogs.paxtv.org
Foto: http://blogs.paxtv.org

 

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos entraron en Cafarnaúm, y cuando el sábado siguiente fue a la sinagoga a enseñar, se quedaron asombrados de su doctrina, porque no enseñaba como los escribas, sino con autoridad. Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar: «¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios.» Jesús lo increpó: «Cállate y sal de él.» El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte, salió. Todos se preguntaron estupefactos: «¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta a los espíritus inmundos les manda y le obedecen.» Su fama se extendió en seguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea. Palabra de Señor.

 

La Sinagoga es el lugar de encuentro para los creyentes, lugar para recrear la fe, para volver a sentir a Dios más cerca, para sentir que somos uno solo en el Dios que ha salvado a su pueblo. La Sinagoga es lugar de “presencia” de Dios, lugar de La Palabra. Dios que se revela y sigue mostrando su amor. Los sábados son “sagrados” están dedicados a Dios, a darle culto y gloria pero a muchos del pueblo y de las autoridades se les olvida que Dios tiene que ver con el ser humano, que el mayor culto que se le puede dar es precisamente en los demás y sobre todo si éstos son enfermos o están por alguna circunstancia sufriendo. Y así como a la Sinagoga asisten los “piadosos”, los que están aliviados, los que cuentan “con la bendición”, también asisten personas llenas de necesidades, de sufrimientos, personas de alguna manera “atadas” por las fuerzas que solo podrían entenderse desde un espíritu del mal, de satanás y nunca desde una experiencia de Dios que ama y libera.

 

A la Sinagoga también va Jesús con toda su realidad humana y con todo su “conocimiento de Dios”, a la Sinagoga está el que sabe de Dios, el que viene de Dios, el que sabe lo que Dios quiere y el por qué  y para qué de las cosas y de las normas. Jesús tiene autoridad tanto en la Palabra como en las obras. Y mientras el pueblo se asombra de su enseñanza los demonios en su temor revelan  quién es realmente Jesús y a lo que ha venido.  Donde está Jesús, dónde existe Jesús el mal se incomoda y no tiene otra opción sino la de “salir”. Jesús destruye el mal.

 

Es importante que nosotros le abramos un espacio a Jesús, a su enseñanza y que nos dejemos “rescatar” ya que su presencia es liberadora y sanadora. Jesús ha venido a rescatar al ser humano de todo aquello que es tristeza, soledad, marginación; de todo lo que se genera por el pecado y Jesús, quiere en su predicación y actos, humanizar nuestro ser, recuperar la misión para que hemos sido creados y lograr que el mal no siga siendo causa de dolor y de marginación entre nosotros. El pescar hombres ha comenzado y hará todo por sacarnos de las profundidades del dolor, de la marginación, de la soledad y de la enfermedad.

 

Entre nosotros seguramente está el mal, el espíritu de la desesperanza, de la desconfianza, de la tristeza. Hay que dejar que llegue Jesús, que entre a nuestras vidas. Tengamos la certeza que la autoridad de Jesús no viene sino del conocimiento que Él tiene de su Padre, no de rabinos anteriores o de interpretaciones de otros. La sabiduría de Jesús, la que le da autoridad, es de Dios. Y podrán muchos doctos y sabios no entender y hasta oponerse;  pero los pequeños, los ignorantes, los que no cuentan, los que “no saben de Dios” serán instruidos por el Espíritu y llevarán adelante el proyecto del Reino. A nosotros nos corresponde abrirnos, dejarnos conducir por el mensaje del Evangelio, dejarnos sorprender por la novedad de Jesús y salir del espacio de la condenación y de marginación en el que podemos someter a las personas que pensamos no son como nosotros o no hacen lo que queremos que hagan. Descubramos el plan de Dios trazado para cada uno como proyecto de amor y cerremos toda ventana al “maligno” que solo busca mantenernos al margen de Dios así creamos que estamos con Él. Solo Jesús es la garantía de una fe verdadera.

 

Con mi bendición,

 

Padre Jaime Alberto Palacio González, OCD.

 

Empezamos el año adorando a nuestro Señor


Jornadas de adoración permanente a Jesús Eucaristía por la OCDS

Palabras de nuestra presidente y calendario de adoración 2018 por comunidades


Unas palabras con Gratitud y Esperanza -con mayúscula-, para invitarlos a que sea esta nuestra actitud permanente: gratitud por todos los dones recibidos diariamente desde siempre y que durante el año que terminó, con seguridad no fueron pocos para nuestra querida Orden Seglar y para cada uno de nosotros, aún en momentos de dolor; Esperanza porque iniciamos este año con muy buenas expectativas, alentados con los mensajes de nuestro Superior General Fray Saverio Cannistrá y nuestro Superior Provincial Fray Miguel Ángel Díaz Granados, publicados en la pestaña de “nuestros superiores”.

 

Durante 2017, además de nuevas vocaciones en las comunidades OCDS antiguas y recientes, con mucha alegría recibimos desde principios de año la noticia del renacimiento de la comunidad de Sonsón, gracias al empeño y esfuerzo de nuestro Delegado Provincial Fray Carlos Roberto Plata Guillén, sueño cristalizado el pasado sábado 6 de enero con la Imposición de Escapularios a los veinticinco nuevos hermanos OCDS.  Y el otro regalo lo recibimos el 7 de diciembre en la Parroquia de San Pío X de Bogotá, también con la imposición de escapularios a los hermanos de la comunidad OCDS “Santa Teresa de Jesús” que se fue gestando desde la llegada de Fray Hevert Lizcano a esa Parroquia y tal vez, desde antes, con el valioso apoyo y aporte de Fray Jorge Luis Mendoza. Un abrazo fraterno de felicitación y agradecimiento para todos ellos y anticipado para los hermanos de la comunidad OCDS de Bucaramanga quienes Dios mediante, también tendrán ceremonia de Imposición de Escapularios en este mes de enero. 

 

Otra gran alegría y regalo de Dios para el Carmelo Seglar de Colombia, ha sido el concretar acciones con la Fundación Santa Teresa y la Fundación Construimos, para darle vía a la concepción del proyecto de la Ciudad de Dios San José de Arjona en el departamento de Bolívar.  También en 2017…la Pascua de santos miembros de las tres ramas de la Orden, entre quienes contamos a nuestras queridísimas hermanas de la OCDS Bogotá, Noemí Gallego y Lily Vásquez. 

 

En reunión de Consejo Provincial OCDS el domingo 5 de noviembre de 2017 en Bogotá, se acordaron varias cosas importantes, entre ellas: la Adoración Permanente al Santísimo por parte de todos y cada uno de los carmelitas seglares de la Provincia, para lo cual estaremos compartiendo indicaciones a través de esta página y de los Comités Internos y Externos de Comunicaciones- CIEC apoyados en el esquema de servicio y trabajo por regiones geográficas (ver mapa en la pestaña de comunidades), de manera que se faciliten tanto las comunicaciones como los desplazamientos desde y hasta las diferentes comunidades; la realización del Retiro Espiritual Nacional OCDS 2018 en Villa de Leyva-Boyacá (más adelante se informará la fecha y tema), la unificación y dinamización de esquemas y metodologías de formación por etapas del proceso (acercamiento, iniciación, crecimiento y compromiso). 

 

¡Infinitas gracias a Dios por lo mucho recibido!  A Él y a nuestra Reina y Madre del Carmelo, encomendamos el caminar de todos los carmelitas (Frailes, Monjas y Seglares) de Colombia y el mundo en la viña florida del Carmelo Teresiano.

 

¡Un gran abrazo fraterno y cariñoso para todos! 

Lucy del Carmen-OCDS

Noticias OCDS

Con gozo y alegría, se celebró el pasado jueves 7 de diciembre, la imposición de Escapularios (cinta blanca) en la nueva comunidad OCDS "Santa Teresa de Jesús de la Parroquia San Pío X en la ciudad de Bogotá, la cual representa en primer paso o etapa de iniciación en nuestra Orden. Los acogemos con un abrazo fraterno y gran cariño. ¡Bienvenidos hermanos!

 

Reflexión sobre la Palabra de Dios

Foto:http://santavirgen.blogspot.com.co
Foto:http://santavirgen.blogspot.com.co

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Mirad, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento. Es igual que un hombre que se fue de viaje y dejó su casa, y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara. Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el dueño de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer; no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos. Lo que os digo a vosotros lo digo a todos: ¡Velad!». Palabra del Señor.

 

Reflexión

 

“ABRIR APENAS LLEGUE Y LLAME A LA PUERTA”. La Iglesia nos invita por medio de la liturgia a celebrar el Misterio total de Jesucristo: Su Encarnación, su vida entre nosotros, el anuncio del Reino, su Pasión, Muerte y Resurrección, su glorificación. Es así como ahora iniciamos un nuevo año litúrgico (Ciclo B. Año par 2018) con el I Domingo de Adviento. Cada Domingo en estas cuatro semanas que dura este tiempo litúrgico, cuyo fin principal es disponernos y prepararnos para celebrar el Misterio de la Encarnación del Señor Jesús (Navidad), tiene un acento especial de acuerdo a la invitación que nos hace la Palabra del Señor en las lecturas que proclamaremos. El primer Domingo de Adviento tiene un acento escatológico o, lo que es lo mismo, centra nuestra atención en la venida del Señor y la actitud que hemos de cultivar es la Esperanza. El segundo Domingo de Adviento es de carácter profético; se nos invita a preparar el camino del Señor  mediante el llamado a la conversión y aparece el precursor del Señor – Juan el Bautista – como personaje preponderante. El tercer Domingo de Adviento, conocido también como Domingo de Gaudete o de alegría anuncia la cercanía de la celebración de este gran acontecimiento en esa luz tan diferente, razón de ser del mundo, luz que nadie puede apagar y que se nos da. Aquí la Palabra nos invita a la acogida. Y el cuarto Domingo señala ya ese hecho que cambió la historia al hacerse carne el Hijo de Dios en el vientre de María y la generosidad en su acogida, en su incondicional Fiat. Acogida del Señor que hemos de hacer nosotros ahora por la fe.

 

En el Carmelo Descalzo este tiempo de Adviento y Navidad tiene un sabor especial, pues nuestros Santos, desde la gran Teresa de Jesús que encuentra en la humanidad de Cristo la clave de su relación con el Señor y con los hermanos hasta la pequeña nada María de Jesús Crucificado se conmueven con singular sensibilidad ante este encantador Misterio y a la vez tan cotidiano, tan de casa, tan real y de cada día. Los mejores versos, las experiencias más profundas, la apropiación más real de este hecho que cambió la historia las encontramos en ellos.

 

La Iglesia, con base en la Palabra de Dios, es portadora de esta Buena Noticia: Cristo se encarnó en la historia hace ya más de 2000 años; Cristo se sigue encarnando por la fe en aquellos que creen en Él, lo viven, lo celebran, lo descubren como hermano, amigo, cercano con quien se relaciona de verdad con Él, al punto que cambia la vida de los hombres; Cristo vendrá de nuevo – un día – para darle a toda la creación su misma Vida, su plenitud, su consumación… La felicidad sin ninguna clase de carencia. Y en esta dinámica es que nos ponemos en este tiempo. Esa es la “espera dichosa de su Reino”. Si Dios Padre en Cristo se nos ha revelado como Amor (1 Jn 4, 7-21), como “Amor hasta el extremo” (Jn 13, 1-15), entonces, ante tal “derroche”  – como dice el Apóstol Pablo en la Carta a los Efesios (7, 1-8) – estamos listos, atentos, no queremos que se pierda el Amor. A ése que ama de tal manera lo queremos conocer, ver, mirar a los ojos, dejarnos estrechar por aquellos mismos brazos frágiles en el pesebre, llenos de tanto bien con quien se cruzaba en su camino, frágiles en la Cruz y ahora llenos de Gracia y de gloria pues la muerte ya no tiene poder sobre Él.

 

Nos acompaña, ciertamente, la fragilidad. Y como el profeta Isaías también nos reconocemos hechura de sus manos fuera de quien no hallamos reposo, también le clamamos que se manifieste a nosotros y he aquí que por medio del Apóstol (en la segunda lectura) nos responde: hemos sido enriquecidos por Él con abundancia, por su medio somos “irreprochables hasta el fin”, “hasta el día de su venida”. “Dios nos llamó a vivir unidos a su Hijo”, “Dios es fiel”. Este ha de ser nuestro empeño: Creerle a Dios, creerle a su Palabra, estar atentos para que nada ni nadie pueda separarnos de esta unión que es propósito de nuestro Buen Dios por medio de Jesús. Creo que sentir esta realidad, creerla, celebrarla, potenciarla, tomarla en serio, nos abre unos caminos insospechados en los cuales poder saborear que así es Dios porque es Dios, porque es Amor.

Frente a este inconmensurable Don se cumplen las palabras de S. Juan de la Cruz: “Porque para vencer todos los apetitos y negar todos los gustos de todas las cosas, con cuyo amor y afición se suele inflamar la voluntad para gozar de ellos, era menester otra inflamación mayor de otro amor mejor, que es el de su Esposo, para que, teniendo su gusto y fuerza en éste, tuviese valor y constancia para fácilmente negar todos los otros. Y no solamente era menester para vencer la fuerza de los apetitos sensitivos tener amor de su Esposo, sino estar inflamada de amor y con ansias”. (I Subida del Monte Carmelo. Cap. 14, 2).

 

En palabras del Papa Francisco “Dios nos primerea” y porque nos “primerea” nos antoja y porque nos antoja estamos atentos… No queremos que se pierda el Amor. Esta es la “atención amorosa” (correspondencia) que surge de dentro de nosotros. Este compromiso que no es impuesto a la fuerza porque nadie se hace responsable de lo que no opta en libertad, sino que es efecto de ese abrir del corazón a este Buen Dios que nos busca, que se entrega, que se da Él mismo, que ama sin condición, a la vez que nos hace sigilosos, detallistas, atentos, vigilantes, nos permite también la apertura a los demás seres humanos donde el Dios de la vida en cada ahora de nuestra existencia nos está despertando e inquietando. No es una venida para cuando llegue la muerte. Es en cada aquí y ahora donde somos interpelados, donde se inicia ya ese efecto del estar despiertos y salir al encuentro. Mientras vamos de camino por la vida el Señor se nos va manifestando, golpea a nuestra puerta, está viniendo, ansía la acogida y apertura propias de un corazón que ha experimentado vivamente que Dios le ama, con nombre propio, incondicionalmente, pase lo que pase.

 

Iniciemos, pues, este tiempo con entusiasmo, con ánimo decidido. Intensifiquemos nuestro encuentro con la Palabra de Dios, por medio de la oración y la lectura amorosa de su mensaje (Lectio Divina). Adentrémonos en el propio corazón y también en el corazón de tantos que – siendo signo del “dueño de casa” – vienen a golpear a la puerta… Que nos encuentren dispuestos y listos para abrir… Solo abriendo las puertas es que se hace posible un nuevo nacimiento, solo abriendo las puertas es que se puede entrar en casa no sintiéndonos extraños, solo abriendo las puertas el calor de hogar se disemina y abriga el alma, solo abriendo las puertas es que se cobra nueva vida y resurge el sentido de vivir de tantos que golpeados por la historia han perdido el horizonte, solo abriendo las puertas se hace posible que Aquél que se encarnó en el seno de María siga siendo el motivo inamovible y siempre vivo y creciente que le da la plenitud al mundo… ¡Dios se ha hecho hombre! Y desde aquel día anhelamos año tras año que una nueva humanidad surja a su medida. Ya Él hizo lo que le correspondía: “Nos envió a su Hijo” que con sus obras y palabras nos mostró el camino. Unos abrieron la puerta, otros no.  Ahora nos corresponde a ti y a mí ¡abrir la puerta apenas llegue y llame!. Fuente: ocdcolombia.org.

Noticias OCDS Tenza

EL 28 de noviembre de realizó en la comunidad San José de Tenza (Boyacá) la imposición de escapularios y promesa temporal con la bendición de Dios y nuestra Madre del Monte Carmelo y la compañía del Padre Gilberto (Parroquia de Nuestra Señora Del Carmen y la Hna. Josefina Espitia.

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria, y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas, de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha: “Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme.” Entonces los justos le contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?” Y el rey les dirá: “Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis.” Y entonces dirá a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis. Entonces también éstos contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistirnos?” Y él replicará: “Os aseguro que cada vez que no lo hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis conmigo.” Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.» Palabra del Señor.

 

Reflexión

 

Las lecturas de este domingo nos dicen que nosotros nos realizamos, primero, al acoger la misericordia de Dios en nuestra vida y, luego, por ejercitarnos en la misericordia en especial con los pobres, los que tienen necesidad y están sufriendo. Esta realización encuentra su plenitud en esta vida y, más allá de la muerte, en la salvación plena en Dios. En la primera lectura, vemos que el exilio en Babilonia representó el fracaso de la forma de liderazgo del pueblo de Israel llevada adelante principalmente por la figura del Rey. Los reyes se suponían que iban a proteger al pueblo, buscar su bien común y convertirse en ejemplos de vida moral y maestros del mismo. Sin embargo, cayeron en la infidelidad, idolatría, corrupción y violencia. Este liderazgo o pastoreo corrupto y abusivo llevó al pueblo de Israel a su peor crisis y fracaso durante el exilio. Por este motivo, Dios decide arrebatarle a los pastores el rebaño que les había encomendado. Y personalmente les muestra cómo deben realizar el trabajo de pastoreo de su pueblo: promete buscar la oveja perdida, curar la herida, animar y encauzar la vacilante, y llevarlas a todas por caminos de paz y de justicia.

 

Dios es entonces el Buen Pastor que con misericordia nos cuida en lo cotidiano. Él tiene en cuenta a cada persona en su situación particular y guía a cada una por el camino apropiado. Nos corresponde tomar conciencia de esa presencia benéfica de Dios en nuestra vida, entender su pedagogía para con cada uno de nosotros y, al mismo tiempo, ser nosotros también pastores de nuestros hermanos actuando de la misma manera como Dios actúa con nosotros. Pablo nos dice, en su Primera Carta a los Corintios, que ya, en el presente, experimentamos la salvación personal en Cristo, pero que Dios tiene un deseo más amplio de salvar el todo de nuestra realidad, y tiene todavía que limpiar y “trapear” muchos aspectos de la misma. Cristo tiene que vencer todos los poderes que se le oponen –incluyendo la muerte – y todas las fuerzas humanas que le presentan resistencias, para que realmente se transparente por doquier el liderazgo y pastoreo misericordioso de Jesús. Cristo con su resurrección abolirá en nosotros esta fuerza hostil al reino de Dios: la misma muerte. Solamente así Jesús puede entregar este mundo y el universo al Padre, para poder tener un mundo, donde todos nos sintamos hijos del mismo Dios Padre y vivamos en fraternidad, con justicia y paz duradera. En este sentido, nosotros experimentamos ya la salvación, pero hemos de seguir alcanzándola para que toda nuestra vida sea testimonio de la salvación que Él opera en nosotros y que se ha de mostrar en nuestras actitudes hacia los demás, especialmente, hacia los más pobres.

 

La lectura del Evangelio de Mateo escenifica la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo como Rey. Él no aparece como juez, sino como pastor que distingue las ovejas de las cabras; aparece con un rol más misericordioso. Las personas que muestran misericordia con los pobres, afligidos y perseguidos son las que reciben la promesa del reino de Dios; mientras que quienes se comportan despiadadamente con ellos terminan sufriendo el castigo eterno. Ante todo, Él discierne quiénes son los benditos y afortunados, los beneficiarios del Reino. Estos son las personas que han sido generosas y compasivas hacia los necesitados o sufrientes. Es de notar que el criterio de juicio exclusivo para escogerlos ha sido si han hecho obras de amor al prójimo pobre y necesitado. Ellos reciben la herencia eterna, gracias a que han tratado a los otros seres humanos con bondad y misericordia. Le han prestado atención y han sido sensibles frente a los necesitados concretos que se han encontrado en su vida. Cuando han atendido a los pobres, ellos han atendido al mismo Jesucristo. Precisamente los de la izquierda, que son los condenados, se sorprenden al descubrir que Jesús estaba presente en los pobres que ellos ignoraron. No son condenados porque no cumplieran los mandamientos, sino porque omitieron hacer el bien: rehusaron oportunidades de ser compasivos con el hambriento, el sediento, el sin techo, el desnudo, el enfermo y el preso. Ellos desperdiciaron muchas oportunidades para compartir con los necesitados y así se fueron encaminando a una vida egoísta y vacía. Sus mismas decisiones negligentes los fueron llevando al abismo de la infelicidad y el fracaso.

 

Como nos dijo el Papa, estamos llamados a ser testigos veraces de la misericordia de Dios, dando el primer paso hacia el hermano sufriente y necesitado a nuestro lado y “hablando no con la lengua, sino con manos y obras” (San Pedro Claver) alcancemos una buena convivencia y construyamos la paz. Fuente: http://ocdcolombia.org.

 

Foto: https://i.pinimg.com
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En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz: “¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!” Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas: “Dádnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas.” Pero las sensatas contestaron: “Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis.” Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: “Señor, señor, ábrenos.” Pero él respondió: “Os lo aseguro: no os conozco.” Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora.» Palabra del Señor.

 

Reflexión

 

Hay un viejo refrán que dice “La esperanza es lo último que se pierde”, y realmente es cierto. Parece que el ser humano está capacitado para vivir en esperanza. Toda nuestra vida es una espera, cada quien espera lo que su corazón aguarda con ilusión. Los jóvenes esperan el amor de su vida, luego de encontrarlo espera casarse con él,  después de casarse esperan vivir juntos toda la vida, así, esperan tener hijos, esperan criarlos, esperan que crezcan y que cumplan sus metas. No hay la menor duda,  todos esperamos algo, es por eso que es tan terrible la desesperanza, porque quien no espera es porque su vida ha perdido el sentido. Hay que estar atentos al síntoma de la desesperanza porque si brota hay exorcizarla del corazón.

 

Hoy el evangelio nos invita a esperar, esta esperanza es quizás la menos pensada pero sin duda la más elemental y primigenia, es la esperanza a Dios. En este mundo vivimos sumergidos en un sinnúmero de esperanzas ambiciosas, todas en su mayoría  son terrenas, efímeras, es decir se acaban, se deterioran y algunas con el paso de los años se llenan de comején. Esta dinámica de esperanza terrena nos hace tener una visión de gallina, es decir, con mirada al piso, a lo de abajo, lo terreno, lo efímero, y vamos perdiendo la mirada de águila, que es la visión del cielo, de lo infinito, de lo que no tiene fin. Esperar en Dios es poner la esperanza en lo que nunca se agota, en lo que verdaderamente es  importante.

 

Cuando ponemos nuestra esperanza en las cosas del mundo nos defraudamos, porque el ser humano tiene un corazón con una hondura capaz de contener el infinito que es Dios mismo, y siempre estará buscando llenar en plenitud esa hondura infinita que nunca podrá lograr llenarla del todo con las cosas de aquí abajo, con lo terreno, porque todo lo de aquí se agota y nuestro corazón tiene ganas de infinito, que es lo que nunca se acaba. Por eso como no podemos saciarnos con lo de aquí, nos desilusionamos y perdemos muchas veces la esperanza. Así pues, quien espera en Dios nunca queda defraudado.

 

Cuando ponemos nuestras esperanzas sólo en las cosas de este mundo, andamos distraídos como las vírgenes necias, que esperando al esposo les tocó irse en búsqueda de más aceite porque no acataron llenar sus lámparas para aguardar en aquella dulce espera. Las cosas de este mundo nos distraen porque le roban la atención a lo que verdaderamente importa, que es esperar en Dios. Las que llevaban las lámparas repletas de aceite, no andaban distraídas, sabían esperar, por eso lograron entrar a la fiesta con el esposo.

 

No nos distraigamos poniendo nuestra esperanza en las cosas de este mundo, no nos dejemos defraudar queriendo llenar nuestros corazones de cosas que no valen la pena, no tengamos corazón de gallina con la mirada puesta sólo en las cosas de abajo, más bien, trascendamos con nuestros deseos de infinito la esperanza que cada uno llevamos en nuestro corazón. Tengamos más bien mirada de águila, con los ojos puestos hacia el cielo infinito que espiritualmente hablando es Dios mismo.

 

Esperemos en Dios, pongamos en Él nuestra esperanza, que ésta sea la cura para el mal de la tristeza, desilusión, desamor y depresión de este mundo tan afligido, porque con Él nunca quedaremos defraudados. Seamos entonces como las vírgenes sensatas, que supieron esperar y pudieron entrar al banquete. P. Harold Cuervo. Fuente: http://ocdcolombia.org 

 

Retiro Nacional OCDs

Gran jornada de oración OCDs


Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones...

Foto: https://www.lds.org
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Invitación:

 

“El misionero es el hombre de las Bienaventuranzas". Jesús instruye a los doce antes de mandarlos a evangelizar, indicándoles los caminos de la misión: pobreza, mansedumbre, aceptación de los sufrimientos y persecuciones, deseo de justicia y de paz, caridad; es decir, les indica precisamente las Bienaventuranzas, practicadas en la vida apostólica (cf Mt 5,1-12). Viviendo las Bienaventuranzas experimenta y demuestra concretamente que el Reino de Dios ya ha venido y que Él lo ha acogido. La característica de toda vida misionera auténtica es la alegría interior, que viene de la fe. En un mundo angustiado por tantos problemas, que tiende al pesimismo, el anunciador de la Buena Nueva ha de ser un hombre que ha encontrado en Cristo la verdadera esperanza” (San Juan Pablo II Encíclica Redemptoris Missio, 1990, n. 91). Todo ello, nos pone en sintonía con la invitación del Papa Francisco en la Evangelii Gaudium: “Salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio” (No. 20).

 

En nuestra Santa Carmelita Teresita del Niño Jesús encontramos lo que es realmente una vocación misionera. Identificada con Cristo, vive el amor apasionado de su causa y el celo apostólico de salvar almas, haciendo de lo ordinario algo extraordinario porque Dios se hace presente para ella en su actuar. El Carmelita Seglar también “vive la dimensión profética de la vida cristiana y de la espiritualidad carmelitana promoviendo la ley de Dios de amor y de verdad en el mundo y especialmente haciéndose voz de aquellos que no pueden por sí mismos expresar este amor y esta verdad” (Cons. OCDs 5) y junto con Teresita dispone su corazón para decir junto a ella: “Voy a pasar mi cielo haciendo el bien en la tierra”. Por eso, “siempre disponibles al encuentro con el Señor, dejándonos tomar y conducir por Él y gozando de Su presencia buscada y experimentada en la realidad de la vida, en lo cotidiano”, unamos nuestra oración durante este mes de Octubre por el retiro Nacional OCDS “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo, pero muy especialmente por cada uno de nosotros para que nuestro corazón arda de celo en la presencia del Señor y así nazcan y crezcan las obras como parte de nuestra misión apostólica, porque como dirá Santa Teresa de Jesús: “Obras quiere el Señor”. Para ello, tendremos citas bíblicas, textos de nuestra legislación y pensamientos de Santa Teresita del Niño Jesús, patrona de las misiones, para orar y reflexionar durante esta semana. ¡Acompáñanos!. OCDs - Comité de Comunicaciones.

 

Instrucciones para la oración:

Teniendo en cuenta que son cuatro semanas de Octubre, estructuramos la jornada de oración para tres días por cada semana. En total son doce días, cada uno con:

 

  • Cita bíblica
  • Texto de nuestra legislación
  • Pensamiento de Santa Teresita para orar y reflexionar

1a. semana de octubre:

 

Cita Bíblica: “El Señor llamó a Samuel y él respondió: «Aquí estoy… Habla, porque tu servidor escucha». (1 Sam 3,4).

 

Texto de nuestra legislación: “La participación de los Seglares Carmelitas en cualquier actividad apostólica que se oriente hacia la promoción del bien común, debe estar claramente iluminada por la luz del Evangelio, la mente de la Iglesia y la espiritualidad propia de nuestra Orden, y animada con ese amor hacia Dios y que les impulsa a participar en la obra transformadora del mundo” (Cons. OCDs 27)

Pensamiento de Santa Teresita: “El celo de una carmelita debe abarcar el mundo» (Manuscritos, cap. X); es tan grande su corazón que quisiera abarcar también todos los tiempos —«Quisiera ser misionera, no sólo durante algunos años, sino haberlo sido desde la creación del mundo y seguir siéndolo hasta la consumación de los siglos” (Ms. B 3rº Santa Teresita del Niño Jesús).

 

Oremos: por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

 

Cita Bíblica: “Yo oí la voz del Señor que decía: “¿A quién enviaré y quién irá por nosotros?”. Yo respondí: “¡Aquí estoy: envíame!”. (Is 6,8)

 

Texto de nuestra legislación: “El carmelita descalzo seglar, “en su compromiso apostólico llevará la riqueza de su espiritualidad con los matices que confiere a todos los campos de la evangelización: misiones, parroquias, casas de oración, Institutos de espiritualidad, grupos de oración, pastoral de la espiritualidad. Con su aportación peculiar como laicos carmelitas podrán ofrecer al Carmelo Teresiano impulsos renovados para encontrar válidas indicaciones para nuevos dinamismos apostólicos con una fidelidad creativa a su misión en la Iglesia” (Cons OCDs 28).

 

Pensamiento de Santa Teresita: “¡Qué violento deseo siento de ser misionera! ¿Qué sucedería si lo reavivase aún más con la visión directa de ese apostolado? Me haré Carmelita... para sufrir más y con esto salvar más almas” (Consejos y recuerdos, Santa Teresita del Niño Jesús.

 

Oremos: oremos por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

 

Cita Bíblica: “Antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía; antes de que tú nacieras, yo te consagré, y te destiné a ser profeta de las naciones”. (Jer 1,5)

 

Texto de nuestra legislación: “El Carmelita Seglar “está llamado a vivir y testimoniar el carisma del Carmelo Teresiano en la Iglesia particular, porción del Pueblo de Dios en la cual se hace presente y actúa la Iglesia de Cristo.  Cada uno procure ser un testigo vivo de la presencia de Dios y se responsabilice de la necesidad de ayudar a la Iglesia dentro de la pastoral de conjunto en su misión evangelizadora bajo la dirección del obispo” (Cons. OCDs 27).

 

Pensamiento de Santa Teresita: “El más pequeño movimiento de puro amor es más útil a la Iglesia que todas las demás obras juntas” (carta al P. Roulland, Santa Teresita del Niño Jesús).

 

Oremos: por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

2a. semana de octubre

 

Cita Bíblica: “Síganme y los haré pescadores de hombres”. (Mt 4,19)

 

Texto de nuestra legislación: “Cristo es el centro de la vida y de la experiencia cristiana. Los miembros de la Orden Seglar están llamados a vivir las exigencias de su seguimiento en comunión con él, aceptando sus enseñanzas y entregándose a su persona. Seguir a Jesús es participar en su misión salvífica de proclamar la Buena Noticia y de instaurar el Reino de Dios”. (Cons. OCDs 10)

 

Pensamiento de Santa Teresita: “Yo podía decirle, igual que los apóstoles: «Señor, me he pasado la noche bregando, y no he cogido nada». Y más misericordioso todavía conmigo que con los apóstoles, Jesús mismo cogió la red, la echó y la sacó repleta de peces… Hizo de mí un pescador de almas, y sentí un gran deseo de trabajar por la conversión de los pecadores, deseo que no había sentido antes con tanta intensidad… Sentí, en una palabra, que entraba en mi corazón la caridad, sentí la necesidad de olvidarme de mí misma para dar gusto a los demás, ¡y desde entonces fui feliz…!” (Santa Teresita del Niño Jesús)

 

Oremos: por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

 

Cita Bíblica: "Ustedes no me eligieron a mí; he sido yo quien los eligió a ustedes y los preparé para que vayan y den fruto, y ese fruto permanezca. Así es como el Padre les concederá todo lo que le pidan en mi Nombre." (Jn 15,16)

 

Texto de nuestra legislación: “La promesa de la pobreza expresa el deseo de vivir según los valores del evangelio. En la pobreza evangélica se encuentra la riqueza de la generosidad, de la negación de sí mismo, de la libertad interior y el depender de Aquel que “aunque era rico, se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza” (2 Cor 8,9) y que “se anonadó a sí mismo” (Flp 2,7) para ponerse al servicio de sus hermanos y hermanas. La promesa de la pobreza busca el uso evangélico de los bienes de este mundo y de los talentos personales y el ejercicio de las propias responsabilidades en la sociedad, en la familia y en el trabajo colocándose con confianza en las manos de Dios. Implica también un compromiso en favor de la justicia en el mundo para que éste responda al proyecto de Dios. La pobreza evangélica es igualmente un ejercicio de esperanza que reconoce las limitaciones personales y se abandona con confianza a la bondad y fidelidad de Dios”. (Cons. OCDs 14)

 

Pensamiento de Santa Teresita: “La caridad me dio la clave de mi vocación. Comprendí que, si la Iglesia tenía un cuerpo compuesto de diferentes miembros, no podía faltarle el más necesario, el más noble de todos los órganos; comprendí que tenía un corazón, y que este corazón estaba abrasado de amor; comprendí que el amor únicamente es el que imprime movimiento a todos los miembros, que, si el amor llegase a apagarse, ya no anunciarían los apóstoles el Evangelio, y rehusarían los mártires el derramar su sangre. Comprendí que el amor encierra todas las vocaciones, que el amor lo es todo, que abarca todos los tiempos y lugares porque es eterno. Y exclamé en un transporte de alegría delirante: ¡Oh Jesús, ¡Amor mío, al fin he hallado mi vocación! ¡Mi vocación es el amor! Sí, hallé el lugar que me correspondía en el seno de la Iglesia, lugar, ¡oh Dios mío!, que me habéis señalado Vos mismo; en el corazón de mi madre la Iglesia seré yo el amor... Así lo seré todo, así se realizarán mis anhelos” (Manuscritos, cap. XI).

 

Oremos: por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

 

Cita Bíblica: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”. (Mt 5,7)

 

Texto de nuestra legislación: “En las Bienaventuranzas se encuentra un plan de vida y un modo de entrar en relación con el mundo, con los vecinos y compañeros de trabajo, con familiares y amigos. Al prometer vivir las Bienaventuranzas en la vida cotidiana, tratan de dar testimonio de vida evangélica como miembros de la Iglesia y de la Orden y, por este testimonio, invitan al mundo a seguir a Cristo: “Camino, Verdad y Vida” (Jn 14,6)” (Cons. OCDs 16)

 

Pensamiento de Santa Teresita: “…este Dios de bondad y de misericordia recompensará magníficamente, no sólo las brillantes acciones realizadas en su honor, sino hasta los simples deseos de servirle y de amarle. Y es que Él lo ve todo, su ojo penetra el fondo de los corazones, los más recónditos pensamientos no le están ocultos, y, como dice el profeta Isaías: «El Señor no juzgará de vista, no condenará de oídas, sino que juzgará a los pobres con justicia. Se declarará el justo vengador de los humildes, que son oprimidos en la tierra. El mismo Dios vendrá y los salvará”. (Santa Teresita del Niño Jesús)

 

Oremos: por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

3a. semana de octubre

 

Cita Bíblica: "El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra". (Lc 1,35)

 

Texto de nuestra legislación: “A Los fieles laicos, precisamente por ser miembros de la Iglesia, tienen la vocación y misión de ser anunciadores del evangelio: son habilitados y comprometidos en esta tarea por los sacramentos de la iniciación cristiana y por los dones del Espíritu Santo. La espiritualidad del Carmelo despierta en el Seglar el deseo de un compromiso apostólico mayor, al darse cuenta de todo lo que implica su llamada a la Orden. Consciente de la necesidad que tiene el mundo del testimonio de la presencia de Dios responde a la invitación que la Iglesia dirige a todas las asociaciones de fieles seguidores de Cristo comprometiéndolos con la sociedad humana a través de una participación activa en las metas apostólicas de su misión en el marco del propio carisma. Como fruto de esta participación en la evangelización el Seglar comparte un gusto renovado por la oración, la contemplación, la vida litúrgica y sacramental”. (Cons. OCDs 25)

 

Pensamiento de Santa Teresita: “Quiero que Jesús se apodere de mis facultades de tal manera que mis acciones humanas y personales se transformen y divinicen, bajo la inspiración y dirección del Espíritu de Amor”. (Santa Teresita del Niño Jesús)

 

Oremos: por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

 

Cita Bíblica: "Nadie enciende una lámpara para esconderla o taparla con un cajón, sino que la pone en un candelero para que los que entren vean la claridad." (Lc 11,33)

 

Texto de nuestra legislación: “La vocación de la Orden Seglar es verdaderamente eclesial. La oración y el apostolado, cuando son verdaderos, son inseparables. La observación de Santa Teresa de que el propósito de la oración es “el nacimiento de obras buenas” recuerda a la Orden Seglar que las gracias que se han recibido siempre deben tener un efecto en quien las recibe. Individualmente o como comunidad y, sobre todo como miembros de la Iglesia la actividad apostólica es fruto de la oración. Donde fuera posible y en colaboración con los superiores religiosos y con la debida autorización de los encargados, las comunidades participan en el apostolado de la Orden”. (Cons. OCDs 26)

 

Pensamiento de Santa Teresita: “Madre querida, meditando estas palabras de Jesús, comprendí lo imperfecto que era mi amor a mis hermanas y vi que no las amaba como las ama Dios. Sí, ahora comprendo que la caridad perfecta consiste en soportar los defectos de los demás, en no extrañarse de sus debilidades, en edificarse de los más pequeños actos de virtud que les veamos practicar. Pero, sobre todo, comprendí que la caridad no debe quedarse encerrada en el fondo del corazón: Nadie, dijo Jesús, enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de la casa. Yo pienso que esa lámpara representa a la caridad, que debe alumbrar y alegrar, no solo a los que me son más queridos, sino a todos los que están en la casa, sin exceptuar a nadie”. (Santa Teresita del Niño Jesús)

 

Oremos: por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

Cita Bíblica: "Id también vosotros a mi viña". (Mt 20,4)

 

Texto de nuestra legislación: “En su compromiso apostólico llevará la riqueza de su espiritualidad con los matices que confiere a todos los campos de la evangelización: misiones, parroquias, casas de oración, Institutos de espiritualidad, grupos de oración, pastoral de la espiritualidad. Con su aportación peculiar como laicos carmelitas podrán ofrecer al Carmelo Teresiano impulsos renovados para encontrar válidas indicaciones para nuevos dinamismos apostólicos con una fidelidad creativa a su misión en la Iglesia. Las diferentes actividades apostólicas de la Orden Seglar serán precisadas y evaluadas en los Estatutos particulares para los diversos ambientes geográficos”. (Cons. OCDs 28)

 

Pensamiento de Santa Teresita: "La santidad consiste en la disposición del corazón". (Santa Teresita del Niño Jesús)

 

Oremos: por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

4a. semana de octubre

 

Cita Bíblica: "Dijo María: «Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí tal como has dicho”. (Lc 1,38)

 

Texto de nuestra legislación: “María es también ideal e inspiración para el Seglar. Ella, vive la cercanía a las necesidades de los hermanos, preocupándose de ellas (Lc 1,39-45; Jn 2,1-12; Hch 1,14). Ella "la imagen más perfecta de la libertad y de la liberación de la humanidad y del cosmos"29, ayuda a comprender el sentido de la misión. Ella, Madre y Hermana, que precede en la peregrinación de la fe y en el seguimiento del Señor Jesús, acompaña, para que la imiten en su vida escondida en Cristo y comprometida al servicio de los demás.” (Cons. OCDs 30)

 

Pensamiento de Santa Teresita: “Tú me haces comprender, ¡oh Reina de los santos!, que no me es imposible caminar tras tus huellas. Nos hiciste visible el estrecho camino que va al cielo con la constante práctica de virtudes humildes. Imitándote a ti, permanecer pequeña es mi deseo, veo cuán vanas son las riquezas terrenas. Al verte ir presurosa a tu prima Isabel, de ti aprendo, María, a practicar la caridad ardiente”. (Tomado del poema “Porque te amo, María”, de Santa Teresita del Niño Jesús)

 

Oremos: por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

 

Cita Bíblica: "Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado." (Jn 15,12)

 

 

Texto de nuestra legislación: “Los Seglares Carmelitas, buscando sinceramente el espíritu de pobreza evangélica, confiarán y se abandonarán en Dios; compartiendo lo suyo con el prójimo; comenzando por su entorno familiar y sin olvidarse de los más necesitados, imitando a Jesús que “de rico se hizo pobre por nuestro amor”.” (Estatutos OCDs 12)

 

Pensamiento de Santa Teresita: “Este año, Madre querida, Dios me ha concedido la gracia de comprender lo que es la caridad. Es cierto que también antes la comprendía, pero de manera imperfecta. No había profundizado en estas palabras de Jesús: «El segundo mandamiento es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo». Yo me dedicaba sobre todo a amar a Dios. Y amándolo, comprendí que mi amor no podía expresarse tan sólo en palabras, porque: «No todo el que me dice Señor, Señor entrará en el reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de Dios». Y esta voluntad, Jesús la dio a conocer muchas veces, debería decir que casi en cada página de su Evangelio. Pero en la última cena, cuando sabía que el corazón de sus discípulos ardía con un amor más vivo hacia él, que acababa de entregarse a ellos en el inefable misterio de la Eucaristía, aquel dulce Salvador quiso darles un mandamiento nuevo. Y les dijo, con inefable ternura: os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros igual que yo os he amado. La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos, será que os amáis unos a otros. ¿Y cómo amó Jesús a sus discípulos, y por qué los amó? ¡No, no eran sus cualidades naturales las que podían atraerle…!”

 

Oremos: por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

 

Cita Bíblica: “Nosotros no podemos callar lo que hemos visto y oído”. (Hech 4,20)

 

Texto de nuestra legislación: “El Carmelita Seglar está obligado a dar testimonio de su espiritualidad carmelitana y de servicio para con el prójimo, conforme con su propia vocación. El don de Dios no es solamente personal, sino que está dado para toda la Iglesia. Por ello, el Seglar Carmelita y cada Comunidad local, han de estar dispuestos para secundar las iniciativas de apostolado de la Iglesia parroquial y diocesana, especialmente las que van en consonancia con el espíritu de la Orden: ejercicios espirituales, grupos de oración, charlas de espiritualidad carmelitana; incremento de vida litúrgica, círculos bíblicos, etcétera, aprovechando para ello todos los medios de comunicación en las obras de apostolado.” (Estatutos OCDs 24)

 

Pensamiento de Santa Teresita: “Tengo vocación de apóstol... Quisiera recorrer la tierra, predicar tu nombre y plantar tu cruz gloriosa en suelo infiel. Pero Amado mío, una sola misión no sería suficiente para mí. Quisiera anunciar el Evangelio al mismo tiempo en las cinco partes del mundo, y hasta en las islas más remotas... Quisiera se misionero no sólo durante algunos años, sino haberlo sido desde la creación del mundo y seguirlo siendo hasta la consumación de los siglos...” (Santa Teresita del Niño Jesús)

 

Oremos: por el Retiro Nacional OCDs “Dimensión Misionera del Carmelita Seglar”, por cada una de las actividades que se van a desarrollar, por los participantes, los conferencistas, por las necesidades de la Ciudad de Dios y las necesidades de la Orden, la Iglesia y el mundo.

 

Reflexión sobre la palabra de Dios

Foto: http://credo.pro
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En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: “Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?” Jesús le contesta: “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: “Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo.” El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: “Págame lo que me debes.” El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo: “Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré.” Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: “¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?” Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.” Palabra del Señor.

 

Reflexión: el único camino para frenar toda violencia y todo afán de venganza es el perdón sin límites.

 

Después de vivir momentos tan intensos con la visita del Papa Francisco a nuestro país, la liturgia de este domingo viene a reforzar los mensajes que Él nos dejó: la reconciliación, el perdón, la compasión. El libro del Eclesiástico nos invita a perdonar las ofensas de los otros y nos recuerda que si perdonamos se nos perdonarán los nuestros cuando lo pidamos (Eclo 27,33). Nos interpela por medio de la pregunta: “¿Cómo puede un hombre guardar rencor a otro y pedir la salud al Señor?”. No hay duda que el camino para avanzar en la reconciliación es el perdón, entendido como un don de Dios. Por nosotros mismos no somos capaces de perdonar, el perdón es una gracia de Dios.

 

Al hablar sobre el perdón, Teresa de Jesús nos dice que una de las principales experiencias en la vida espiritual es cuando la persona siente que le son perdonadas todas sus culpas (6M 4,3). La experiencia del perdón y el recuerdo de la vida terrena de Jesús –la meditación en la Sacratísima Humanidad de Cristo– se constituyen en la matriz donde nace la fe en Jesús en cuanto Resucitado[1]. Por eso, el seguidor de Cristo se identifica con personajes del Evangelio a quienes Jesús perdonó, como San Pedro y la Magdalena[2], porque “el dolor de los pecados crece más mientras más se recibe de nuestro Dios”[3]. Cristo se muestra como el único que perdona los pecados para afianzar nuestra fe en la resurrección.

 

Esta fe en la resurrección es lo que nos lleva a vivir para el Señor como nos lo recuerda San Pablo: “Ninguno de nosotros vive para sí mismo y ninguno muere para sí mismo. Si vivimos, vivimos para el Señor; si morimos, morimos para el Señor; en la vida y en la muerte somos del Señor. Para esto murió y resucitó Cristo: para ser Señor de vivos y muertos” (Rom 14,7-9). Su perdón nos enseña a vivir y vivir sólo para Él.

En el Evangelio, Jesús nos insiste en el perdón. Ante la pregunta de Pedro, “Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?”, Jesús le contesta: “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete”. La perseverancia en el perdón es el camino hacia la reconciliación. La liturgia de la palabra en este día se ha centrado en el perdón ilimitado según el ejemplo y el estilo de Dios, de acuerdo con como se ha revelado y realizado en Jesús.

 

El único camino para frenar toda violencia y todo afán de venganza es el perdón sin límites. Jesús nos invita a pasar de una visión cuantitativa (cuántas veces debo perdonar) a una visión cualitativa sobre el perdón. La parábola del siervo despiadado que debía una inmensa cantidad y es perdonado por el rey compasivo, pero no es capaz de perdonar la deuda de su amigo, nos lleva a reflexionar sobre nuestras obras concretas del perdón a los demás. Sigamos abriendo nuestro corazón al perdón para ser capaces de dar los siguientes pasos en la reconciliación con nuestros hermanos. Sólo perdonando se nos perdonarán nuestros pecados. Por: Fr. Jairo Gómez Díaz O.C.D. Fuente: http://ocdcolombia.org.

 

[1] Cf. E. Schillebeeckx, Jesús. La historia de un viviente, Madrid: Trotta, 2002, 362.


[2] Cf. 6 Moradas  7,4.

[3] 6 Moradas 7,1.

 

¡Bienvenido Francisco!

La OCDs te recibe con los brazos abiertos y amor en el corazón

 

En su mensaje Colombia, el Papa Francisco reconoce la constancia de los colombianos para alcanzar la paz, la armonía y la fraternidad. "Dar el primer paso nos anima a salir al encuentro del otro y extender la mano y darnos el signo de paz. Y la paz es la que Colombia busca desde hace mucho tiempo y trabaja para conseguirla. Una paz estable y duradera, para vernos y tratarnos como hermanos, nunca como enemigos", afirmó el Santo Padre al referirse al lema de este viaje pontificio "Demos el primer paso". En el video revelado por la Conferencia Episcopal de Colombia y su Comité Ejecutivo de la Visita Apostólica, el Papa manifestó sentirse "honrado de visitar esta tierra rica en historia de cultura, de fe. De hombres y mujeres que han trabajado con tesón y constancia para que sea un lugar donde reine la armonia y la fraternidad". El Sumo Pontífice señaló que vendrá como peregrino de esperanza y paz para celebrar la fe en Cristo. Antes de finalizar su mensaje de gratitud, reconciliación y afecto, pidió a todos los colombianos rezar por él, una solicitud que hace a los fieles desde el momento mismo de su elección como el sucesor de Pedro No. 266. "Queridos hermanas y hermanos colombianos:  deseo vivir estos días con ustedes con ánimo gozoso, con gratitud al Señor. Los abrazo con afecto y le pido al Señor que los bendiga, que proteja vuestro país y les conceda la paz. Y a nuestra madre la Virgen Santa que los cuide".

 

Foto: https://irvingpineda.com
Foto: https://irvingpineda.com

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: “¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?” Ellos contestaron: “Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.” Él les preguntó: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?” Simón Pedro tomó la palabra y dijo: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.” Jesús le respondió: “¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo.” Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías. Palabra del Señor.

 

Reflexión

 

“El les preguntó: Y ustedes ¿quién dicen que soy Yo?”(Mt 16- 13-20). La fe que nos salva, la victoria sobre el mundo y el infierno, la piedra sobre la que se cimienta la Iglesia, es la experiencia de revelación que, por obra del Espíritu Santo, Dios Padre concedió al apóstol Pedro. Este conocimiento espiritual es la degustación de su misericordia infinita que como un hilo delgado, atraviesa los nervios y las venas del creyente haciéndole pregustar la vida eterna y lo capacita para responder con verdad a Jesús su pregunta: ¿Quién dicen ustedes que soy Yo? Con la certeza de que “Eres el Hijo de Dios, El Verbo hecho carne, el Mesías salvador”. Jesús es el Hijo porque al creerle hemos recibido la experiencia de la ternura del Espíritu que nos hace sentirnos hijos de Dios, es el Verbo Encarnado porque nos hace experimentar pronunciados por Dios; es el Mesías Salvador, porque nos introduce en la misma vida eterna comunicándonos su Espíritu: Esta es la vida eterna, exclama san Juan “que te conozcan a ti único Dios verdadero y a quien tu enviaste Jesucristo” (Jn 17,3).

 

Esta experiencia, este conocimiento, es el que hizo rogar al apóstol Pablo: “que el Dios de Nuestro Señor Jesucristo, les conceda un Espíritu de sabiduría y revelación que les permita conocerlo plenamente, que ilumine los ojos de su corazón para que conozcan cuál es la esperanza a la que han sido llamados, la riqueza de la gloria otorgada en herencia a su pueblo, la fuerza con la que Dios actuó en Cristo resucitándolo de los muertos”. Un conocimiento que nos lleva a despreciar incluso todo lo del mundo como cosa pasajera y vana: “pienso incluso que nada vale la pena si se compara con el conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por El he sacrificado todas las cosas y todas las tengo por estiércol con tal de ganar a Cristo”.

 

Por eso la respuesta a ¿Quién dicen ustedes que soy yo? No es una respuesta intelectual; sino  nacida del conocimiento íntimo de la misericordia y de la fuerza de la resurrección. De él proviene una certeza de la verdad de todo, de Dios y del ser humano, que hace que al creyente dueño de las llaves del reino. Esa experiencia le comunica vida eterna y lo capacita para sufrir y padecer, para entender el camino de la pasión y la cruz: “de esta manera conocer a Cristo y experimentaré el poder de su resurrección y compartiré sus padecimientos hasta asemejarme a él en su muerte, a ver si logro la resurrección de entre los muertos” (Fil 3, 8-11)

 

Cuando el Señor nos haga la pregunta ¿Quién dices que soy yo? La respuesta estará en nuestras actitudes vitales, si realmente le conocemos por el Espíritu, nos hará desasidos de las cosas del mundo, una iglesia pobre Y de los pobres, porque esperamos vivamente la resurrección; misericordiosos como el mismo Hijo, pues su ternura se implantará en nuestras entrañas, capacitados para el perdón, y fuertes para padecer y vencer al mundo y al maligno, porque este el poder de Dios,  el contenido de la fe,  nuestra victoria. P. Wilson Ossa OCD. Tomado de: http://ocdcolombia.org.

 

Noticias OCDs

Refundación del Monasterio de la Santísima Trinidad en Cali

Con una Eucaristía solemne, presidida por Monseñor Darío de Jesús Monsalve, el pasado sábado 26 de Agosto del presente año, se dio inicio a la refundación del Monasterio de la Santísima Trinidad en Cali. En una fecha en la que toda la Orden de Carmelitas Descalzos de Colombia y del mundo conmemora la Transverberación de nuestra santa madre fundadora Teresa de Jesús. Así quiso la Santa hacerse presente y dar también su bendición a una obra que con el pasar del tiempo sigue impulsada por las hermanas e hijas suyas, quienes con un corazón "enherbolado de amor" hacen vivo el espíritu de Teresa. "Te debemos todo", se escuchó en el canto de las monjas al dar inicio a la Eucaristía, "porque todo por tu huerto pasó y guarda tu aroma"..."Te debemos la sombra fundadora que en caminos de España proyectaste. Y esa huella fecunda y bienhechora que como rica herencia nos dejaste".“¡Bendito sea el Señor, que con tanto cuidado mira lo que toca a sus siervas! Sea por siempre bendito, amén”. (Santa Teresa de Jesús, Fundaciones)